Los Reyes del K.O. 2010.10.15 @ La Cueva del Jazz

El viernes, ese día aciago cuya llegada tememos y odiamos a partes iguales. Especialmente un viernes como el pasado en el que, además de escapar del yugo para no dar señales de vida en dos largos y esplendorosos días, debemos asistir a un concierto de unos hombres de Blues gallegos pero residentes en Berlín de los que todos cuentan maravillas. Qué cruz de vida.

A pesar de retrasar el viaje hasta el último minuto tenemos timing perfecto, y llegamos cuando ocupan las sillas desde las que hoy legislarán el Blues. Sillas, sí, dos para ser exactos, pues hoy se presentan en formato reducido a guitarra/voz y armónica, sin otro apoyo que unos zapatos de claqué con los que patear el escenario. Como Howard y Brownie, como Junior y Buddy, mano a mano, fórmula básica y desnuda en la que es fácil echar por tierra la reputación de músico solvente, pero como a Los Reyes les sobran tablas y versatilidad hacen de us cruz una muleta y se adueñan de la sala. Músicos dispuestos a los que se les dan bien, todos los palos, que recogen de buen grado las sugerencias de la audiencia, hasta la que les impide tocar temas lentos, que "es por lo que nos pagan en Alemania". ¿Que no está el cuerpo para baladas? Andanada de Chuck Berry, Bob Marley y Michael Jackson (ha oido usted bien) para animar al sector caderas y poner a dar palmas al resto. Bien se ve que nos va la fiesta, así que allá van "La Paloma",  "Looking Back ", "Take This Hammer" y un embadurne funky final con el que nos hacen gritar, gruñir, cantar, reir. Ni en el emocionante recuerdo a su recientemente fallecido baterista bajó el ánimo. Ahí quedó el homenaje de un emocionado Marcos Coll, homérico armonicista de raza totalmente entregado al soplar en memoria de su compañero; y el gracejo y talento de Adrián Costa, gran guitarrista y mejor cantante que nos regaló en solitario algunas piezas gourmet y nos colmó de parabienes. Los mismos que se merecen ellos y que les devolvimos en parte zapateando y aplaudiendo, pidiendo más. Nos regalaron un extenso bis sin amplificar retrepados a las mesas y se despidieron sonrientes dejando tras de sí una estela de sencillez, buenos modos y buenos haceres. Aunque sólo fueran dos, Los Reyes lograron el K.O.

Las fotos son cortesía del extraordinario Mr. Gibson.



¿Qué sonaba? Los Lobos ~ Tin Can Trust (Los Lobos, 2010)
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Letanía

"No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, volveré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí donde el miedo fuese ya no habrá nada. Sólo estaré yo" Frank Herbert.

Herbert, autor de Dune, puso este mantra conocido como "Letanía contra el miedo" en boca de las místicas Bene Gesserit. El miedo es el camino hacia el lado oscuro, que diría el maestro Yoda. Espero no ir nunca más por la sombra.

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El Diablo y Daniel Johnston (Jeff Feuerzeig, 2005)

Trastorno Afectivo Bipolar o Trastorno Maníaco-Depresivo: se caracteriza por la presencia de episodios reiterados (es decir, al menos dos) en los que el estado de ánimo y los niveles de actividad del individuo están profundamente alterados, de forma que en ocasiones la alteración consiste en una exaltación del estado de ánimo y un aumento de la vitalidad y del nivel de actividad (manía o hipomanía) y en otras, en una disminución del estado de ánimo y un descenso de la vitalidad y de la actividad (depresión) Añade a este panorama sensibilidad extrema, corazón destrozado por amor platónico (casada con un sepulturero), obsesión enfermiza por la fama, fantasmas, drogas psicodélicas, compulsión artística... y tienes a Daniel Johnston. El inocente compositor de melodías desvencijadas que se transformó en un avatar contra el diablo; el chico capaz de componer cientos de canciones para su amada y detener el motor de la avioneta en que volaba con su padre; el creativo artista visual y gráfico habitante de la inopia que pasó años internado en un hospital mental, fuertemente medicado y dedicándose únicamente a pintar escenas de un combate de boxeo en el que se enfrentaba con el diablo (cientos de dibujos); el hombre que perdió la mente y la encontró en objetos perdidos, constructor de instrumentos, amado y temido por su allegados; el maníaco que acusó a Elektra y Jeff Tartakov (su primer manager,  mayor valedor) de ser agentes de Lucifer, negándose a firmar un contrato que hubiera segurado su futuro como músico.

Emociona el elenco de rostros que nos abren la puerta de sus mundos, personas (no personajes) que se muestran ante la cámara sin artificio, corrientes aunque un tanto excéntricas, y en cuyos ojos baila la emoción cuando hablan de Johnston, de las alucinaciones demoníacas, los episodios psicóticos, las explosiones de ira, el internamiento, los intentos de asesinato, de suicidio... y de amor, de compasión, de ternura, de música, de emocionantes canciones en las que un espíritu contrahecho, de una extraña luminosidad se muestra tan desnudo que causa pudor. Así son las canciones de Johnston, y así nos lo muestra Feuerzeig, combinando material propio con las cintas de video y audio con las que el propio Daniel documentó exhaustivamente sus vivencias, una sucesión de subidas y bajadas que convierten Spinal Tap en paradigma lógico/logístico. Pero la sinergia hace que el todo sea mayor que la suma de las partes y Feuerzeig consigue a partir de este collage no ya una loa a la peripecia vital de Johnston y su arte, sino a la capacidad del ser humano, sea cual sea su condición, de aportar luz a nuestra experiencia colectiva. Fundamental.

El Diablo y Daniel Johnston ha sido editado en España por Avalon

¿Qué sonaba? Daniel Johnston ~ Yip/Jump Music (Eternal Yip Eye Music, 1983)
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Manual de Calcetines Salvajes | Pablo Prestifilippo

 ¿Sabes que las ovejas salvajes no hacen nada de provecho? ¿Y que su lana sólo puede tejerse hipnotizándola con flautas hindúes? ¿Que los calcetines salvajes duermen en cualquier momento del día? ¿Y que les encanta robar comida de la nevera? Pablo Prestifilippo te acercará al desconocido mundo de los calcetines salvajes, criaturas peludas, ariscas y temperamentales con escasas habilidades sociales, hediondas costumbres y tendencia a devorar humanos desprevenidos. Estas son las fieras que habitan los cajones de la cómoda de tu cuarto, seres peligrosos de los que es necesario protegerse... ¿o quizás no? Un maravilloso cuento ilustrado para los niños... y los peques de la casa.

Manual de Calcetines Salvajes ha sido editado en España por Faktoria K de Libros

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Mercurio: Bajo el signo de los gemelos

Mercurio, el mensajero. El planeta más cercano al sol de nuestro sistema, y el más pequeño. La influencia de la corona solar sobre él tiene tal magnitud que resulta casi imposible estudiarlo. No es casualidad que en el imperio romano se le conociera como El Mensajero de los Dioses: su órbita es la más excéntrica y rápida del sistema solar, menos de tres meses en completar una vuelta alrededor del sol. Su movimiento de rotación es, comparativamente, lento: tarda casi dos meses en girar sobre su eje.


Su superficie es muy antigua y está cubierta de cráteres, lo cual indica que recibió una intensa lluvia de meteoritos hace unos 4000 millones de años, la misma que marcó la superficie lunar. También presenta señales de ingentes flujos de lava, vestigios de vulcanismo, y posee campo magnético propio aunque tenue, lo que sugiere un núcleo metálico (quizás parcialmente líquido) que ocuparía gran parte del volumen del planeta,  reduciendo su corteza a una fina capa de silicatos.  Un hecho sorprendente es que se ha descubierto agua congelada en sus polos.  La diferencia de temperatura entre día y noche ronda los 600 grados, y está compuesto en un 70% de elementos metálicos. Es el INFIERNO.
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Tiemble la muerte

"Estamos aquí para reírnos del destino y vivir nuestras vidas tan bien que la muerte tiemble al llevársenos" Charles Bukowski.

Hank. Henry. Chinaski. Bilis, acné, sudor, vendas sucias, semen, hedor, alcohol, música clásica, enfermedad, muerte, sangre, resurrección. Coches destartalados, mentes aún más destartaladas; hombres consumidos por trabajos absurdos y vidas disolutas, mujeres neuróticas envueltas en espirales sin sentido de sexo y abuso. Amor como hemorragias, una vida al borde del abismo y la demencia. Sonido de máquinas de escribir.  De él  surge magia. Y herrumbre. Subyugante, terrible hermosa. A pesar de lo vivido, o gracias a ello. Que tiemble la vida. Que tiemble la muerte.

¿Qué sonaba? Moderat ~ Moderat (BPitch Control, 2009)
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Turbo Rock. 24-25.10.2010 @ Mercado de Sarón, Sarón

¿Primera? ¡Sí! Primera edición y festival de primera este Turbo Rock caído del cielo para solaz del "homo noventus". Nos cuentan que llevan funcionando cerca de una década por la comunitat valenciá, pero este ha sido el año del salto cuántico y la anexión de territorios. Madrid y Santander son los dos vértices que completan su particular Festival de la Guitarra, celebración de las seis cuerdas en el que todo atisbo de somnolencia y posmodernismo desaparece bajo luminosas capas de decibelios, melodías y estribillos. Diez a la organización, diez al ambiente, diez a la gente, diez a las carpas... joder, diez hasta a los precios. Y es que como se portaron.

Como el viernes viajamos y tenemos obligaciones contractuales hay que sacarle brillo al acelerador, gracias a  lo cual llegamos cuando The Meanies toman el escenario. Los australianos fueron debilidad personal de este escriba cuando dinamitaron el underground Punk Rock de principios de los noventa, época a la que Link y los suyos me retrotraen sin el menor esfuerzo con su soberbio estado de forma. Brutales, atronadoras líneas de guitarra a medio camino entre el ruido y la melodía, y un repertorio excelente que demuestra la gran cantidad de buenas canciones que escribieron. Podium. Los Coronas siguen como siempre, encandilando, pero a veces parecen un poco cansados. Banda de cabecera, quizás por ello siempre les pedimos un poquito más. Sex Museum sólidos a pesar de hacer doblete tres de sus piezas clave (Fernando, Javi y Loza, también en Los Coronas) y de que los técnicos entierran el teclado de Marta bajo una manta de bombos. Intratables en su negociado, Rock potente y psicodélico, pierden fuelle cuando se ponen melódicos, matan al recuperar temas del díptico "Speedkings"/"Sonic". Jefes. A continuación The Muffs ofrecen un pase parapléjico que Hoodoo Gurus borran de un plumazo, dejando de pasta de boniato a la concurrencia con Rock de muchos octanos y densa morfología. Muy en forma, esperemos que su nuevo disco (edita el sello del propio festival) les traiga de vuelta para quedarse. Lo mismos que a unos inagotables Redd Kross, poseedores del secreto de la eterna juventud. Sinceros y sonrientes, tardan poco en sumergirse en el ambiente del festival y conectan a la perfección con el espíritu que reina en el Turbo: fiesta, celebración, neófitos y conversos reafirmados en la certeza de que son una de esas escasas bandas "especiales", más grandes que la vida. Ellos sí le pusieron banda sonora a nuestras vidas.

El sábado damos buena cuenta de una comida casera y reposamos nuestras maltrechas osamentas en armonía con la montaña, el mar y los pajarinos  Mientras tanto, Los Chicos, Muck & The Mires y The Wildebeest rebozan el Mercado en esencias que no probaremos, pues cuando aparecemos por Sarón encontramos a JC Brooks y The Uptown Sound  rematando su actuación, un gran pase de Soul con etiqueta Chicago. A continuación unos The Right Ons a los que no les pillo el punto. Los he visto dos veces, suenan y parecen pasarlo bien en el escenario, pero no me resultan sinceros. ¿Si fueran de fueran les pediría menos? Lo dudo, pues siendo objetivo veo en la atención que se les dispensa más hype que otra cosa. Menos mal que vienen los Young Fresh Fellows haciendo de la experiencia virtud, grado y galones, riffs a mansalva y diversión bien entendida. Siguen haciendo muuuuucho el ganso, siguen divirtiendo y derrochando espontaneidad, tanto que son la única banda de todo el festival que se arranca con un bis. Siguen siendo los mejores. Tras ellos TSOOL, o la gran decepción, haciendo un concierto festivalero, correcto pero sin magia, puro revival (¿sólo una nueva?) Cuando se alinean sus fuerzas resultan imparables, pero parecen desganados, faltos de química, acomodados en una fatal nostalgia por su primeros años, algo incomprensible dado el estado de forma en que los muestra "Communion", su último y muy recomendable trabajo. Decepcionante ver a un grupo que atesora tanta calidad y buenas canciones hacer un concierto para cumplir el expediente. Que pasen de contentar a fans y apuesten por ellos mismos, volverán a ser los de antes. Si no... están muertos. El mal sabor nos lo quitan Mudhoney, la única banda del mitológico Seattle '90s que no ha hincado la rodilla. Caen sobre nosotros cual máquina infernal, monolítica, escupiendo agresión pura y dura. Envueltos en un sonido demencial y galvanizados por riffs como sierras, redujeron el Mercado de Sarón a carbonilla. Literalmente. K.O. técnico en el primer asalto, el conductor ya no está al volante. Grogui, les veo abandonar las tablas mientras rastreo sin éxito los pedazos de cerebro que se me han salido por las orejas. ¿Turbo Rock? Más, mucho más. ¡Neutron Rock!

¿Qué sonaba? Mudhoney ~ Live At El Sol (Munster, 2009)
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Rastros (Declaración Vital I)

Nací hace tiempo. Vivo porque muero; muero cada día porque vivo, respiro, amo, siento. Me consumo en lo que me rodea, que soy yo mismo, tú, vosotr@s, ell@s, tod@s. Trato de saborear la vida bebiéndola despacio a tragos generosos, deliciosos como el cuerpo de un amante, dulces como una fruta robada, largos como los minutos que pasan antes de que ocurra lo que esperas... trato de que sea amable, y cuando se revuelve, le regalo una sonrisa, unas veces luminosa, otras sombría, siempre sincera. Vestir solo mi piel, caminar descalzo, vivir por instinto, morir sin ser enterrado, ser el universo; estas son las cosas que desearía ser de mayor. Ser sólo un animal.

¿Qué sonaba? The Soundtrack Of Our Lives ~ Extended Revelations For The Psychic Weaklings Of Western Civilization (Telegram, 1998)
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Koi Tattoo

La carpa Koi es un pez ornamental originario de China. Se trata de una especie de enorme belleza, caracterizada por la variedad de colores de sus escamas y los motivos que estas pueden  generar. Existen más de veinte especies, cada una de ella con una pigmentación característica, y casi todas obtenidas mediante crianza selectiva en Japón, país en el que la cultura de la carpa Koi está muy arraigada. El Koi también es uno de los motivos más reconocibles, bellos y simbólicos del tatuaje tradicional japonés.


A la enorme belleza natural de la especie hay que añadir su simbología. El pez Koi necesita ingerir una gran cantidad de comida al día, por lo que resultan  caros de mantener, y su posesión estaba asociada tradicionalmente a las clases pudientes. Es por esto que se los considera signo de buena suerte y prosperidad. Dado su estoicismo y fortaleza física también se asocian con el coraje, la inspiración y el avance, pues se dice de este pez que es capaz remontar grandes cascadas.  En la mitología china, las carpas Koi que lograban remontar la Puerta del Dragón en el Río Amarillo, se transformaban en dragones.

Un pez Koi nadando hacia arriba representa  fuerza durante tiempos difíciles, y desde un punto de vista occidental representaría a personas muy independientes; cuando nada hacia abajo, dificultades superadas. Los colores, son, así mismo, fuente de entretenimiento: mientras el rojo expresa pasión y masculinidad, el negro representaría el éxito tras algún cambio o transición, y el azul podría estar relacionado con la maternidad.

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Deriva


Ya ha pasado  mucho tiempo. No se han dado cuenta. No se han dado cuenta. ¿Por qué no se han dado cuenta? Estábamos contados, deberían haberme echado en falta de inmediato. ¿Qué ha pasado? Me estoy congelando.
... ... ...
¿Qué es eso? ¡Eh! ¡Eh!... ... ... Nada... ... ... ... ¡Ahí está otra vez! ¿Qué... es?
... ... ... ... ...
Estoy muy cansado, hace rato que no siento los dedos. ¿Qué ha pasado? Deberían haberme echado en falta de inmediato. Círculos concéntricos, cada vez más cerca. Cada vez se acerca más.
... ... ... ... ... ... ... ... ...
El hormigueo ha desaparecido, las extremidades están como adormecidas. Tengo mucho frío. Demasiado. La bombona, deshazte de la bombona y los plomos. Suelta lastre. Quizás los siga. Quizá le despisten.
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¿Por qué no vienen? Ya deberían haber llegado a la costa, no viajamos más de dos horas. Ya han pasado dos horas. ¿Ya han pasado? Demasiado frío. Más de dos horas, seguro. Más... ¿Por qué no se marcha?
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No vienen... ... ... ... No van a venir... Han debido contar mal, no me han echado de menos... ... ... ... ... No puedo... tengo los brazos dormidos... Ha perdido la cautela. Está muy cerca.
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Algo tira... Es extraño... No siento nada. Tanto frío hace un instante y ahora... nada... Vienen... Un abrazo húmedo... otro. Me arrastran... todo cambia de color. Ellos sí vienen... han perdido la cautela... ... ... ya no... sentiré... nada... ... por fin... vienen... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

¿Qué sonaba? Hola A Todo El Mundo ~ Hola A Todo El Mundo (HATEM, 2010)
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Messier 42, M42: El Gigante Cazador

Las nebulosas son regiones del espacio compuestas esencialmente por gases y polvo estelar.  Debido a la gran cantidad de sucesos cosmológicos que tienen lugar en ellas son objeto de intenso estudio. Son las "salas de maternidad" del universo, lugares en los que se forman nuevas estrellas por condensación de sus componentes fundamentales, Helio e Hidrógeno. 
Una nebulosa brilla o bien porque refleja la luz de estrellas cercanas, o bien porque, excitada por las radiaciones de las estrellas vecinas, emite ella misma radiaciones. El primer caso serían nebulosas de reflexión, y el segundo nebulosas de emisión. Pertenece a este último Orión, nebulosa situada en el cinturón de Orión y observable a simple vista desde nuestra ubicación. 

La imagen fue tomada por el telescopio espacial Hubble, y es una composición coloreada por la NASA. Los colores se aplican atendiendo a un procedimiento de identificación de longitud de onda lumínica. Las longitudes 0.43, 0.50, y 0.53  micrones corresponden con el color azul.; 0.6, 0.65, y 0.91 micrones con el verde; 3.6 micrones con el naranja; y 8.0 micrones con el rojo.

¿Qué sonaba? Scan Mode ~ Promo Mix 2010.09
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Ilegales. 2010.05.20 @ Camelot, Salamanca

Despedida y cierre. Cuesta creerlo, pero así nos lo anuncia su nueva gira: a partir de este año, Ilegales pasan a descansar en el panteón del Rock. Ni más conciertos ni más discos,  punto final para una trayectoria que ha mantenido hasta el último minuto el espíritu de combate, la filosofía de trinchera. No se trata de una reunión, sino de la última carga de un comando activo hasta la fecha, celebración de una carrera, una historia, una forma de entender el Rock incomprensible para sus coetáneos pero que sí caló entre aquellos que sentimos un calor ardiente  en las tripas. La llama de la revuelta, el espíritu revolucionario, la actitud militante. La misma que les impulsó a meterle fuego a Asturias, al Madrid de la Movida y todo lo que se les cruzó por delante, desde los pagos peninsulares hasta el corazón de Méjico. Es larga esta historia, tan larga y resistente que uno ya pensaba que duraría para siempre. Pero no, no habrá seguido tras este punto, es momento de iniciar otras aventuras dando por concluida esta que a tantas y tantos nos marcó en noches llenas de copas pegajosas, decibelios e ilegalidad.

La que nos ocupa lo fue también. La madurez le llega hasta al diablo, dicen, aunque por mucho que Jorge airee que ya huele a nicho y se le vea algo más relajado que antaño, menos beligerante, continua fulminando egos con sus mordaces comentarios, sus ojos contienen peligro. No está para ostias. Tampoco la banda, Alejandro Blanco al bajo y Jaime Belaústegui a la batería, sus inseparables escuderos los últimos años de andadura, la base de un trío con el que volar el techo. Son un grupo, no hay que esperar a que calienten porque van en llamas. Pasando los cincuenta y aún en forma, una mole de casi dos metros y desafiante mirada fija en el público, sujetando una Fender Stratocaster como si se tratase del martillo de los dioses. Ese es Jorge Martínez, el coloso cuyo corazón, animal extraño, es el motor de Ilegales. Siempre fue él. Urgente, sucio, ruidoso, borrachuzo... como su música, con esos interludios extraños que motivan canciones como "La Casa del Misterio" y "Enamorados de Varsovia", implacable en "Dextroanfetamina", "Soy Un Macarra" y "El Norte Está Lleno de Frío", surrealista en "Quiero Ser Millonario", "Hombre Solitario", "La Chica del Club de Golf"; apostando por sus tres últimos discos de estudio, actitud coherente pero incapaz de eliminar la sensación de que estas canciones (nuevas y no tan nuevas) no tienen qué hacer frente al angst juvenil de sus primeros discos. ¡Ay, los fans! Cuán a menudo sería nuestra actitud un lastre para los artistas si pudiéramos colgarla de su cuello. Si sabe bien, ¿por qué cambiar la receta? Por pura necesidad vital, la misma que te obligó a componer esos temas para romper con lo establecido. Y sería hipócrita comulgar con ruedas de molino y convertirse en aquello que tanto denostabas: un conservador, un talibán, un dinosaurio.


El Rock & Roll, antítesis de la nostalgia y el orden establecido se han convertido con el tiempo en una fórmula más, repetitiva, reiterativa, destinada a satisfacer ofreciendo esencias conocidas a viejos conocidos. Endogámico, muere. Ilegales prefieren desaparecer antes que verse devorados por sus hijos, convertidos en inane karaoke de viejos tiempos revolucionarios para treintañeros en temporal huida de nuestra mediocre cotidianeidad. Jorge, Jandro y Jaime nos recuerdan cómo fue, cómo fuimos, inmolándose sobre las tablas, arrojando el cadáver al mar sin echar la vista atrás. Ilegales están muertos. A pesar de la ovación y regreso al escenario, a pesar de las miradas de agradecimiento genuino al pie del proscenio y sobre él, a pesar de lo mucho que duele. Quizás no lo parezca cuando el reprise de "Tiempos Nuevos" deje de resonar en tus oídos, pero ya no están en este mundo. Llegarán otros proyectos, otros músicos, otros sonidos... llegarán sin duda. A la espera de saber qué traerán confío en que mantendrán el espíritu, la tensión, la mordacidad; la inquisitiva mirada del joven trabajador reafirmando su individualidad bajo la lluvia en un horizonte existencial gris. Por todos los momentos vividos, gracias. Nos vemos en el norte.

¿Qué sonaba? Ilegales ~ Todos Están Muertos (Discóbolo, 1985)
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Ashes & Snow (Gregory Colbert, 2002)

Durante el periodo que comprende los años 1992 hasta 2002, Gregory Colbert participó como fotógrafo y documentalista en decenas de expediciones por todo el globo, obteniendo así la posibilidad de conocer en su hábitat algunas de las especies animales más fascinantes de nuestro planeta. También de filmarlas, fotografiarlas, escribir sobre ellas y tratar de penetrar en su magia, su poesía. Miles de horas de  viajes y material gráfico, cientos de legajos de textos, notas e información duramente recogidas con las que Colbert da forma a su trabajo: un proyecto audiovisual que, al modo de los bestiarios de la Edad Media, transmita  a sus contemporáneos y las generaciones futuras una visión de la relación entre los animales y el ser humano.

Ashes & Snow es arte genuino, mayúsculo. fábula de hermanamiento entre animales (humanos y no humanos) conmovedora y fascinante, de una armonía suprema en su poética la contemplación de las criaturas que la habitan. De una cualidad casi Zen, las piezas en que estos seres místicos, puros, sueñan y son soñados por el hombre transmiten una calidez, una sabiduría esencial en la que aún existe el solaz de la maravilla, el sereno fluir de la energía entrelazada de seres en apariencia antagónicos, un continuo, una corriente energética armónica en la que flotan gráciles, suspendiendo el universo en instantes de pura y primordial belleza. Y estas son las cosas que uno descubre tomando una caña despues de una clase de Yoga. Muchas gracias, Bea.

Puedes obetener más información sobre la exposición Ashes & Snow y The Nomadic Museum (el museo itinerante que la alberga) en Ashes And Snow.

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En el estudio

La pasada semana he tenido mi segunda experiencia en el estudio de grabación. Por aquello de las vacaciones, sin demasiada preparación previa: un ensayo de dos horas hace más de un mes, unas cuantas escuchas a las pistas de claquetas la tarde antes de meterse en faena y ¡ala, a grabar!. Eso sí es una preproducción concienzuda.

Lo más sorprendente es que casi tardamos más en sonorizar y conseguir la colocación adecuada de micros que en sacar las tomas. Cinco o seis intentos por pista y ya tenemos un resultado presentable, gran noticia atendiendo al nulo trabajo previo y lo lejos que caen estas canciones de los caminos que transito habitualmente. Curioso que una vez esos ritmos y cortes han salido de mis manos y almacenados en las entrañas de un ordenador ya parezcan seres con vida propia; que en este imaginado como tedioso y sin magia resulte motivador si hay un ambiente adecuado, ganas de trabajar y posibilidad de aportar ideas. Puede que resulte un suplicio si pasas cinco años borracho de ego y dándote de hostias con tus compañeros de banda para hacer un disco, pero en la distancia corta y con el tiempo justo resulta una experiencia gratificante, motivadora y aleccionante de la que aprender lo mucho que nos queda por aprender.

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¿Tienes cambio?

"Sé el cambio que deseas ver en el mundo" Mohandas Karamchand "Mahatma" Gandhi.

Ellos Vs. nosotros... siempre es un factor externo el que condiciona la realidad, ese "Ellos" que conforma un ser abstracto e impreciso al que responsabilizamos de la injusticia, el caos, la violencia... pero, ¿te has planteado alguna vez que tú, yo, nosotros, también formamos parte del flujo que genera la violencia, la injusticia, el caos? ¿Que no podemos alienarnos de las realidades que nos rodean? En los pequeños gestos también está la raíz de estos problemas, del mismo modo que el movimiento de una piedra minúscula provoca un alud. Cuelgo la toga de juez, me declaro parte. Del cambio, que empieza por uno mismo. Por mi mismo. ¿Por ti mism@? Sé.

La obra que ilustra esta entrada es Gandhi Bleeding de Russel Hulsey

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Retrato de Shunkin | Jun'ichirō Tanizaki

Son muchos los tópicos que existen sobre el amor, muchos los que caen/caemos presas de la necesidad de responder a un paradigma más que a nuestras pulsiones internas. No es el caso de los personajes creados por Tanizaki, habitantes de un paisaje emocional abrupto, desnivelado, en el que la figura emocionalmente inane de Shunkin representa el pico inaccesible al que trata de trepar apasionado siervo, Sasuke. Lazarillo de un ama malcriada y caprichosa condenada a la oscuridad desde la infancia, su admiración hacia la belleza y talentos de Shunkin despiertan en él abnegación primero, pasión romántica después, trazando un complejo entramado emociones en el que sumisión y vejaciones son el combustible del que se nutre una pasión tan ciega como el objeto de la misma. 

La desarmante simplicidad de esta prosa planteada a modo de crónica contrasta con la complejidad del fondo y lo narrado,  un aparente via crucis en el que la noble Shunkin pisotea con gélida displicencia a Sasuke, hecho que este recibe con júbilo, redoblando su abnegación y sometimiento, construyendo una relación de poder en la que la polarización que el autor hace de los personajes (Sasuke es bueno, Shunkin mala) se desintegra en un desenlace en el que el  que parece sugerir que hasta en las más profundas simas del abandono del yo se busca la satisfacción de nuestros deseos más profundos, la mayor satisfacción del ego. Amor puro, verdadero, más allá de lo físico. Y también egoismo puro, verdadero, más allá de la piedad. Un círculo completo de polos positivo y negativo, ama y vasallo, noble y plebeyo, dominador y dominado, hombre y mujer. En su propio universo, bajo sus propias reglas. Mecidos suavemente por el dulce tañido de las cuerdas de un shamishen.

Retrato de Shunkin ha sido editado en España por Siruela

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The Godfathers. 21.08.2010 @ La Mar de Ruido, Avilés

Fin de semana antológico en Asturias. Fabes con marisco, pote asturiano, quesos de liébana, anchoas y ventresca cántabras, perros de excelente carácter, hospitalidad y la mejor compañía posible. Planes improvisados que salen redondos, aire libre, playa... y una llamada que nos propone acercarnos a Avilés a cenar, tomar unas sidriñas y ver un concierto "de un grupo inglés de rock & roll". Nuestro interlocutor no puede especificar más, aunque con lo que tenemos ya es suficiente para la pandilla que nos carbonizamos en la playa de El Sablón. Cual no será mi sorpresa al llegar a la civilización y ver los carteles de La mar de Ruido, festival en el que se encuadra la actuación de esta noche, protagonizada por... ¡The Godfathers y Willie Nile! ¡Mare, mare, mare! Me sincero: Nile me la suda, los padrinos no. Fueron mi oasis Rock en los yermos ochenta, una banda de cockneys rebeldes, contestones y ruidosos con los mejores juegos de guitarras de la década, una imagen gloriosa de la que aprenderían mucho Thee Michelle Gun Elephant y varios himnos generacionales atemporales. Premio para el Lobo.

Comenzamos la cena mientras Pablo Valdés y sus Crazy Lovers caldean el ambiente con buen rock canalla, elegante y pendenciero, perfecta sintonía para las viandas con que nos deleita la cocina astur. No hemos concluido cuando arrancan Coyne & Cía, y como no soy capaz de aguantar en el asiento dejo a comadres y compadres tenedor en mano para reunirme con esa turba que bombardea el escenario a ritmo de "Cause I Said So". Putos cabrones: veinticinco años de historia y siguen sonando tan blindados como el primer día, generando una onda expansiva incontenible con cada nuevo tema, conglomerado de llamas y metralla que explota en la jeta de la asistencia y el sistema como un obus del 32. El Rock no tiene poder para cambiar las cosas, pero con ellos la ilusión no parece tal. Peter es la imagen del "angry man" al que con tanta perfección describió en sus concisas letras; Chris, el gentleman de guante envenenado que le secunda con ritmos gordos como Deryck, el hermano malo de Roy Orbison, un muro de riffs de más de cien kilos; y Grant tras los parches, el deslenguado espíritu festivo entre tanto ceño fruncido. "Menudos cojones tiene el colega", le dedica Peter tras una de sus peroratas en macarrónico castellano. Cojones los vuestros, amigo, los demostrados sobre las tablas defendiendo sin réplica posible los clásicos de toda la vida, recuperando a The Creation para deleite de este humilde escriba ("How Does It Feel To Feel", ¡zas, en toda la boca!), reduciéndonos el cerebro a pulpa con un nuevo "Back Into The Future" bilioso, atronador, y cerrando con un "Cold Turkey" que, anacronismos aparte, Lennon escribió pensando en ellos. Tardó en llegar, pero el encuentro mereció la pena. ¡Larga vida!
 
No hay fotos, pero sí algo mejor. Disfrútalo.

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Ese insistente bzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Acúfeno, según la  Real Academia de la Lengua: "sensación auditiva que no corresponde a ningún sonido exterior". O sea, el zumbido, timbrazo, chasquido o silbido misterioso que al despertar nos recuerda que ayer, en el concierto, estuvimos demasiado cerca de los amplis. También es conocido como Tinnitus. No es una enfermedad sino un síntoma, en la mayoría de los casos de que nos gusta mucho el ruido, en algunos menos de problemas auditivos internos. Puede causar pérdida de concentración, problemas de sueño y estrés.

Así que ya sabes qué decirle a tu jefe la próxima vez que te vayas de baranda y llegues con cara de no haber pegado ojo y sin ganas de currar: ¡el acúfeno se ha comido mis deberes!

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Trans Blues. 16-17.07.2010 @ Plaza de Toros del Castañar, Béjar

Arena y cal... y arena. Pocas veces nos habíamos topado con esta tesitura en Béjar, y fíjate que este año salimos con un balance más bien escaso para un festival que en nuestro corazón era un referente. Del buen rollo, sí; de los bocatas a medianoche, también; de la buena música, por encima de todo. Y hete aquí que, tras un par de ediciones que me dejaron la ceja levemente arqueada, nos encontramos en 2010 con la sorpresiva sensación de que Béjar ha cumplido ciclo. 

El Viernes abre Larry Garner con blues venéreo, pantanoso y políticamente incorrecto. A falta de una banda con más nervio el líder desgarró sus formas en aparente solipsismo, sin demasiadas florituras a la guitarra pero derrochando fuerza. Estaría como en casa en Fat Possum. El trancazo que me llevo desde hace varios días me obliga a retirarme en los últimos compases de su pase y, para mi asombro, cuando quiero he recuperado la verticalidad Canned Heat han tomado el escenario. Para mi asombro, digo, porque mis oídos no dan crédito a lo que escuchan, una suerte de peñazo progresivo ochentero infumable.  A medida que avanza el pase remontan, sobre todo recurriendo a la munición pesada de su repertorio, pero la consumen tan rápido que el esfuerzo se traduce en mejores intenciones que resultados. La banda está encantada consigo misma y con el público, pero el rendimiento es bajo y la inspiración escasa, excepción hecha de un Larry Taylor que mantiene el pulso con huraña entereza. Entrañables, pero fuera de forma. Sabor agridulce que no conseguirá quitarnos la Climax Blues Band, flemático combo inglés, solvente aunque aséptico, que nos hace concluir la jornada meciéndonos suavemente mientras disfrutamos de los amigos y ese ambiente tan distendido y familiar que  caracteriza al festival.

El Sábado pintaba mejor sobre el papel, al menos para la familia. Yo tengo mis dudas. Hay muchas ganas por ver a Robben Ford, pero su alianza con el melifluo Bill Evans ya pintaba mal antes de comenzar. Cansinos y sin brío, practicando un farragoso batiburrillo de estilos tradicionales que apuntaba a todo y no le acertaba a (casi) nada, aburrieron a las monas y dejaron a la parroquia dividida. Por experiencia, currículum y banda (la mejor base rítmica del festival con diferencia) deberían haber arrasados nuestras cabezas, no nuestras ilusiones. menos mal que andaban por allí unos Fabulous Thunderbirds destinados a coronarse vencedores de esta edición 2010. Obviando los debates sobre si son o no los Fabulous Thunderbirds con sólo un miembro original en la banda (en Canned Heat no quedan, y a estos se les cuestionó menos), la ululante armónica de Kim Wilson casi hizo olvidar la ausencia de Jimmy Vaughan. Pletórico al instrumento y la voz, la banda sólo tuvo que acoplarse al ritmo del líder para cuadrar un concierto redondo. Con este panorama Michael Hill lo tenía difícil para dejar huella, y aunque no provocó gran algarabía con su abierto sonido neoyorquino, el buen rollo que supuraba y la propulsión que le procuraban unos Blues Mob engrasadísimos conectaron muy bien con los allí presentes, haciendo un cierre ameno y correcto. Eso, y que tirar de Hendrix es acertar sí o sí.

Resumiendo: resultado mediocre para un festival que hasta hace dos años había hecho de la calidad su bandera. ¿Será que me hago mayor? Más bien me parece que los programadores deben estrujarse las meninges, apostar por sangre nueva (que no hay mucha, en eso ya estamos) y trabajar más con artistas nacionales, que los hay muchos, muy buenos y de peso. Y si hay que salirse de los confines del Blues dudo se les pongan pegas, máxime cuando en las dos últimas ediciones han dejado ver un ramalazo Funk interesante aunque revenido. A refrescar las ideas para el año que viene, por favor. Si es así, allí estaremos.

Las fotos son gentileza del extraordinario Mr. Gibson.


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Dos centenares

Aniversario al canto. Hoy caigo en que la semana pasada este su blog amigo llegó a las doscientas entradas. Aunque no muy dado a las onomásticas y en la doscientos uno (esta que usted lee), siempre es bueno tener un motivo para celebrar, así que ahí van estas velas para tod@s por el cariñó, el seguimiento, los comentarios y las visitas. Y que lleguemos... donde tengamos que llegar.

Sat Nam.

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Fresh Weekend. 02-03.07.2010 @ Aquapark, Cerceda

La apuesta, fuerte y original: plantear un festival en el que naturaleza y música electrónica de primer nivel se dan la mano en el recinto de un aquapark. El resultado, un exitazo. No puede calificarse de otra manera cuando la asistencia en esta primera edición rondó las 16.000 personas, tres veces más que la población de Cerceda. Musicón en  todo momento, muy buen ambiente, amplia repercusión en medios de comunicación y, para aquellos a los que les interesa, pase de la selección española de fútbol a la final del mundial. A más de un@ le costó bajar de la nube.
El viernes se plantea ajetreado, pues además de cumplir con lo personal hay que hacer kilómetros a manta, recoger provisiones por el camino, localizar la guarida, vender un par de bonos que nos sobran y prepararse para los rigores nocturnos. Galicia nos recibe con lluvia y, dado que no hay carpas sino escenarios, la cosa huele a Wet Weekend. Tras coger una buena chupa de agua y contemplar el dantesco espectáculo que ofrecen las zonas de acampadas (barrizales impracticables a estas alturas) corremos a resguardarnos en el escenario C, donde los chicos de Luciano llevan ya varias horas calentando al personal. Sea por el interés que despiertan los artistas del sello o por la climatología el caso es que esto está hasta arriba, y arriba se viene un Reboot pletórico, que huye de lo previsible para darle al sonido Cadenza una vuelta de tuerca más Tech, profunda y a los cojones que funciona. Sombrerazo para Kabale Und Liebe, el encargado de hacernos olvidar la petardada de Luciano: las pantallas del festival anuncian que problemas meteorológicos impiden al chileno estar en el festival. Habiendo hecho un show de media hora en la zona chill a las cinco de la tarde, KUL no desaprovechó la oportunidad de atacar las horas estrella del escenario C, quitándonos el mal sabor de boca con una buena aunque predecible sesión de Tech House, consistencia y populismo para una chavalería que a estas horas sólo pide mambo.

En estas Kowalski ya ha tomado el escenario B. Uno de los que nunca fallan para los amantes del buen Techno, su nuevo directo sorprenderá sólo a medias, pues la necesidad de renovación va más allá de incluir varios temas nuevos. Continúa agarrándose a los frutos de su éxito cuando llega el momento culminante, es decir, que se pone truchón truchón, cayendo en unos tópicos de los que debe librarse. Después, la gloria trocada en debacle: un Kevin Saunderson sin personalidad convertido en la mayor decepción del festi. Acudimos cual sedientos peregrinos del desierto en busca del maná divino de Detroit, pero recibimos una dosis de comida rápida, mal preparada y peor servida, sin dirección ni sentido, totalmente predecible y aburrida en muchos casos, indigna de uno de los padres de la criatura. Techno Minimalero del que pinchan en la disco de tu barrio, soniquetes más machacados que el puño de Bud Spencer y escaso nervio. A falta de ver en qué anda Juan Atkins ahora que recupera a Model 500, Derrick May parece ser el único miembro de la santísima trinidad que mantiene su personalidad intacta. 

Por los otros escenarios pululan un The Häcker que ni fu ni fa, y un DJ Hell muy esperado por nosotros que se convierte en la segunda decepción del día. Bastante descafeinado, se dejó llevar por el ambiente piscinero para facturar una sesión atípica, housera y poco excitante.  Los problemas técnicos (constante durante el festival) le hicieron cogerse un cabreo descomunal, y lo que debiera haber aprovechado para licuarnos la cabeza le indujo un estado de astenia en el que su sesión transcurrió sin momentos destacables. La primera vez que Helmut me falla, aún sigo perplejo. Con la lluvia todavía dando la tabarra, nos dirigimos al desbarajuste de horarios que es la carpa C mientras amanece sobre los eucaliptos... ¿Quién cierra? Julien Chaptal y Kabale Und Liebe haciendo un sólido mano a mano al que no se le puede poner pega alguna dado lo improvisado de la situación.


El sábado, la reventona del día anterior nos confina a pasar el día entre sábanas, legañas y zumbidos intercraneales. Zumitos y relax, así se resume el día hasta que llega la hora de salir de la hura. Muchas actividades interesantes hoy, comenzando por unos Âme en formato mono (sólo Frank). Su actuación, prometedora a priori, no caló entre el público y se diluyó en un House bienintencionado cuya escasez de mordiente aumentaba a medida que se hacía patente la desilusión de Frank. Poca entrega a ambos lados de la valla, así que nos dirigimos a la cita con Convextion para comprobar que casi todo el mundo está viendo el partido, que casi todo el mundo está en la puta parra. ¿Resultado? Lo mejor del festival para un petit comité de apenas cien personas, que recibimos como bendiciones las muy profundas y minimales esencias con que nos bendijo el tejano. Nada de alpiste para trendies ni truchismo verbenero, sino Techno Detroit poliédrica y excelso. Atmosférico, orgánico, melódico, ambiental y electrificante, pelín Dub a última hora, Convextion dio una clase magistral. Medalla de oro. 

Entre idas y venidas, gritos de júbilo por el pase a la final y misión de búsqueda para localizar a un rezagado se nos pasa un buen rato en el que vemos arrancar a Christian Wünsch (también afectado por problemas de sonido), vislumbramos fugazmente a un Anton Pieete sobre el que no puedo pronunciarme y aprovechamos para reagruparnos y recargar las armas. A estas horas perece que algunos escenarios comienzan a descuadrar horarios, por lo que las siguientes horas nos ven movernos cual anguilas de un escenario a otro para poder ver todo lo que queremos. Oxia arranca en el C manejando con tino los mando de una sesión caracterizada por las escasas sorpresas en la selección, muchos clásicos de producción propia que continúan levantando el ánimo de la afición. Fatima Haji lanza bombas sin ton ni son sobre el escenario B: escapamos a la carrera hacia el A, donde Krazy Baldhead con escasa parroquia cede los mandos a Justin Robertson. El británico, perro viejo en esto de pilotar audiencias, comienza tímido, tanteando al personal con sonidos abiertos, melódicos, hasta que toma el pulso de la audiencia y comienza a elevarla. House y Elektro son la base de una sesión muy fresca, dinámica y orgánica, de las más divertidas del festival. Incomprensible que se halle en esa gris franja de la escena destinada a enterados y diggers, pues su propuesta tiene todos los ingredientes para poner del revés un FIB, por ejemplo.


Dejamos a Robertson en su fiesta particular para ver a Reeko lanzar sus últimos pepinos (estos, con sentido) sobre el B, con los problemas de sonido haciéndole torcer el morro antes de que arribe Redshape. Otro esperadísimo directo que los técnicos se encargaron de estropear, para desesperación del hombre de la cara rojo. Tras una primera parte con constante cortes de sonido y pérdidas de potencia el PA se estabilizó, pero ya era tarde para un pase tocado de muerte. Desmotivado y remontando a duras penas, no brilló como esperábamos, a pesar de lo cual estuvo notable. Lo dejamos para una ocasión mejor y nos ponemos en manos de Guy Gerber, que sigue puliendo el directo que ya disfrutamos en el Electrosonic de 2009. Lo de este hombre es serio: Tech House expansivo, sobrio y directo a los pies, ideal para las horas estrella de la noche, cerrando la boca a los que (no sin cierta razón)ponen a parir todo lo que sale de la factoría Cocoon. Y en estas aparece un Steve Lawler que a lo largo de su set no nos quitará ojo, manteniéndose muy concentrado en la reacción de la gente y dándonos una sesión muy comunicativa, hedonista y accesible con la que se/nos encanta hasta culminar con un "I Feel Love" de Mistress Donna Summer que lanza los tensores de la carpa a las Cíes. Algarabía absoluta en la C, con la muchachada aplaudiendo a rabiar y el horario extendiéndose más de lo previsto, tanto que The Seekers aparecen más de una hora tarde sobre el horario previsto. Ningún problema en prolongar el cierre, al que el duo se aplica en un directo austero que sólo decae en un par de momentos (esos efectos que se iban de mano) Buena traca que final que me supo amarga al descubrir que los que vieron amanecer en la carpa D tuvieron segunda ración de Convextion, pues ocupó los minutos postreros de este espacio con otro segmento de directo no anunciado. ¡Me tiro de los pelos! 

Nos han quitado el Electrosonic, pero ya tenemos alternativa más que interesante en Galicia. Toda la anticipación fue para bien, y la organización ya ha emitido un comunicado en el que se valora la experiencia como algo muy positivo y que, dada la respuesta a esta primera edición, se consolidará en años venideros. Vente al norte, que se está freshquito. Hasta 2011.

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Todd Rundgren ~ Something/Anything? (Bearsville, 1972)

Este maravilloso vademecum del Pop es muy especial para mí. Supuso mi despertar a un modo de hacer canciones y entender la música con el que tenía serios problemas. Que era un duro, vamos. Todo tenía que sonar chirriante y rasposo, al menos algo sucio para que lo considerase digno de mi atención. Pero la dulzura que emana "Something/Anything?" me transportó fuera de un pensamiento limitado que me privaba de placeres de gourmet. Rundgren pasaba por muy buen momento: su carrera como productor despegaba con Badfinger, encontraba el reconocimiento necesario como solista como para tener libertad casi total en sus proyectos, y en lo personal iniciaba su relación con Bebe Buell, modelo de 19 años que con el teimpo se convertiría en una de las groupies más famosas de la historia. En forma y con un objetivo claro, Rundgren se encerró en el estudio a lo Juan Palomo y cocinó él solito la práctica totalidad del disco, doble para más inri. Sólo la cuarta cara, plagada de colaboraciones, rompía la norma de un disco muy inspirado en la forma de hacer de algunos artistas de Motown, como Marvin Gaye y Stevie Wonder.

También de Motown le vino la idea de poner el single más claro, "I Saw The Light", al inicio del álbum. Todo un acierto que lo propulsó hacia la estratosfera, pues servía como arco de entrada triunfal en una maratón de composiciones perfectas, plagado de baladas atemporales del calibre de "Sweeter Memories", "Hello It's Me" (original de su época en The Nazz) o "One More Day", y aunque la tónica dominante es relajada también hay lugar para juguetones medios tiempos como "It Takes Two To Tango" y "Breathless", Rock pesado con "Black Mariah" o "Little Red Lights", y uno de los temas definitivos de Mr. Rundgren, por no decir de la historia del Power Pop: "Wolfman Jack". Si al escuchar esta CANCIÓN (así, con mayúsculas) tu espíritu no se eleva es que sufres algún desajuste neuronal.

Nunca pude convencer a los amigos. Incluso los más predispuestos hacia el sonido  de los '70 arqueaban la ceja tras una primera escucha. Siempre me dio igual. Pienso que ni antes ni después logró el amigo Todd un disco tan complejo y sencillo, completo y ligero como este. Su carrera siguió adelante y floreció en muchos aspectos, facturando discos de gran calado y logrando convertirse en referencia del Rock Progresivo con su (excesivo) proyecto Utopia, pero "Something/Anything?" continúa siendo el punto álgido de su carrera. Hazle un hueco en tu corazón junto a Big Star y Badfinger.

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Ilegales Redux: 126 Canciones

"Todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda". Lo cantaba Rafael Amador al frente de Pata Negra, pero el ripio bien podría haber salir de la ácida pluma de Jorge Martínez.

Gracias a Mr. Gibson, amigo del alma e ilegal impenitente, consigo echarle mano al objeto de poder definitivo en la carrera de Ilegales: 126 Canciones Ilegales (Pop Up, 2009) Por lo general, no es bueno citarse con antiguos amores, pues la perspectiva que nos otorga el tiempo a menudo empequeñece las pasiones de antaño; por eso es un placer darse cuenta de que teníamos razón, aunque fuésemos jóvenes e ignorantes. Todas esas canciones, todos esos primeros discos cargados de himnos generacionales, siguen siendo metralla de primera, priápico material capaz de ponérsela dura a muerto y escandalizar a todos los neoliberales que pueblan el congreso. Porque Ilegales siempre fueron no tanto una banda popular (que también), sino una banda del pueblo. Malencarados, escandalosos, políticamente incorrectos, rechazados por los bienpensantes miembros de una Movida de lo más progre pero anclada aún en la carpetovenia paterna, incapaz de digerir el asalto frontal de Martínez y compañía, pura bilis sin suavizante ni coartadas intelectuales. Toda la carrera de estudio del grupo resumida en nueve CD's, en los que no incluyen ninguno de sus directos (ni el de 1986 ni el editado en su vigésimo aniversario) pero reúnen canciones raras de sus singles y maxis, así como descartes y temas no editados en su momento que ven la luz aquí por primera vez, como la maqueta del germen de Ilegales, Los Metálicos, y que suponen un gancho irresistible para los seguidores de siempre. Temas inéditos; una remasterización que sin hacer milagros (los estudios, técnicos y productores de la época no estaban preparados para ellos) aporta un brillo inédito que hace justicia a las grabaciones; y un libreto en el que el padre de la criatura contextualiza cada uno de los discos. Estos son los grandes atractivos de una caja que se ha quedado a sólo unos pasitos de ser el compendio definitivo para la carrera de los asturianos.

Hace poco asistimos a la última marcha de Ilegales. Por primera vez se presentan en una gira de esas que llaman de despedida, normalmente tediosas, interminables y patéticas rememoraciones de tiempos pasados, a todas luces mejores. No es el caso de Ilegales. Por mucho que Jorgito diga que ya huele a nicho, arrasaron como siempre; como siempre, la banda funcionó a un gran nivel; como siempre, apostaron por las nuevas canciones pero obtuvieron la mejor respuesta con sus temas clásicos. Quizás tenga sentido poner punto final a la travesía de un grupo que firmó hace ya mucho sus mejores obras, quizá sea el momento de emprender otras aventuras. Por eso consuela saber que Jorge seguirá lanzando granadas de mano al frente de Los Magníficos.  ¿Qué surgirá de esta nueva aventura? Música honesta desde las tripas, de eso no cabe duda. Saludos, mamoncetes.

Puedes obtener más información en la web oficial de Ilegales.

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Caras Duras

Para cargarse lo de la reunión de Faces. Tras el rechazo de Rod Stewart a integrarse en el proyecto, pues en solitario es perfectamente capaz de continuar tirando su carrera por el retrete, los miembros originales supervivientes anuncian que será Mick Hucknall quien sustituya a Rod. ¿Y quien es Mick Hucknall? Pues nada menos que el cantante de Simply Red, los mismos que te amargaron la vida durante los '80s y '90s con sus edulcoradas formas Soul/Pop. Para terminar de redondear las cosas, el sustituto de Lane es Glen Matlock, al que las giras de reunión con Sex Pistols no parecen sacar de de la constelación de ilustres mercenarios del Rock. Los fans de la banda más bolinga del mundo ya están rasgándose las vestiduras, y a Ronnie Lane se le ha quedado la cara de chino kudeiro que exhibe en la imagen; para su suerte, hace tiempo que abandonó este plano de la existencia y no tiene que presenciar este horror. Espero que lo hagan por la pasta, ótra cosa significaría que han perdido cualquier atisbo de criterio y sensibilidad musical que poseyeran en el pasado.

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