Los días berlineses

Las capitales mundiales, gigantes cosmopolitas, casi siempre apestan. O hacemos que apesten. Estrés, ruido, asfalto, tráfico, mal rollo... un coñazo. Si me dan a elegir, me quedo con el pueblo de tu abuelo; las ranas, los gorriones y la tasca local, punto de encuentro del paisanaje, fuente inagotable de anécdotas y chismorreos, partidas de mus y vinos servidos en vasos chatos.

En Berlin, sin embargo, encontré otro tipo de capital, muy distinta a las que he conocido hasta ahora. Llena de árboles y buenas vibraciones, de bicicletas y respeto, de lógica natural y aprovechamiento del espacio.
Un banquete sensorial para los amantes de la arquitectura, el arte, la comida, la naturaleza... multifacética es un adjetivo que no le hace justicia. Todo parece tener cabida en Berlin, nada se desecha, todo se recicla. Llena de expresividad y gentes creativas, cada esquina parece albergar una galería, un estudio, una escuela, un taller, una academia, una escuela, una sala. Desde el reciclaje más artesanal hasta la construcción más avanzada. Madera martilleada, acero y cristal. Volúmenes de imposible modernidad en la fachada de los edificios, columnas y arcos marcados por impactos de bala.

Berlin mira al futuro, pero exhibe sin pudor las cicatrices de su historia menos reciente. Hace sesenta años fue el epicentro de una guerra que convulsionó al mundo. Durante casi cuarenta, el punto de fricción de dos regimenes antagónicos. El conflicto la ha asolado varias veces, pero nunca ha penetrado en sus entrañas. La gente se impuso y derribó un muro bajo cuya sombra cayeron muchos berlineses. Ancianos y jóvenes, bebés incluso. La gente se apoderó de la ciudad. Y la ciudad sigue en sus manos. Una ciudad hecha por y para personas, en la que los excesos urbanísticos no parecen tener cabida, en la que lo medido, sostenible, ponderado, equilibrado, pausado... es norma. Es silenciosa. ¿Lo hubieras dicho?

Raramente se ve policía en los barrios "conflictivos", no digamos en las zonas céntricas. El acceso al transporte público no está controlado, pero todo el mundo tiene su billete. El tejido social funciona como una célula perfectamente irrigada. Existen una conciencia de y respeto a la individualidad chocantes. Tantas formas como personas, nadie parece juzgar, las miradas no se esquivan, la gente se sonríe por la calle. Cada uno está a lo suyo pero no va a lo suyo. ¿Pareces perdido? Alguien se acercará y, amablemente, preguntará si necesitas ayuda.

Fue en Septiembre e hizo buen tiempo. Incluso calor. Hasta en eso tuvimos suerte. No es de extrañar que tengamos un recuerdo idílico. La fresca inmensidad de Tiergarten, el espectacular
paseo desde el Reichstag hacia el oeste siguiendo la ribera del Spree, el sector oriental, Treptower Park y sus mastodónticas estructuras soviéticas, la espiral de Kreuzberg (sushi, cervezas, dulces turcos), el atardecer (cerveza en mano) sobre los canales de Monbijou, los paseos nocturnos por Oranienstrasse y, por encima de todo Sansoucci, ese mundo fuera del mundo que se constuyó a capricho Federico II en la cercana localidad de Postdam. Los mil rincones naturales y artificiales que dejaron nuestras cervicales en reserva. Anonadados y extasiados. Nunca fui tan feliz ejerciendo de turista, pedaleando en una bicicleta hecha para destrozar posaderas. ¿Me obnubiló la experienia? ¿Soy fiable? Pregunté y todos los que la han visitado contestaron lo mismo: Berlin encanta, invita a volver, hace que desees volver.

Yo volveré. Con mi bici... y a ver Watergate.

¿Que sonaba? Raphael Saadiq - The Way I See It (Columbia,2008)

Campos de fresas para el presente

"La vida es eso que sucede mientras planeamos el futuro" John Lennon.

Miembro de un ignoto cuarteto de Liverpool, escribió varias docenas de perlas Pop, frivolizó sobre Jesucristo, se casó con una mujer de oblicua sonrisa, puso los pelos de punta al FBI y le echó un sonado pulso a la administración estadounidense que finalmente ganó. Símbolo de la paz y también la autodestrucción, un fanático le acusó de matar a la banda más grande de la historia y le condenó a la misma suerte. Las armas calientes nunca trajeron la felicidad.

¿Qué sonaba? Erol Alkan - Resident Advisor 171

Henry Rollins: Palabra de Trueno

¿State Of Alert? ¿Black Flag? ¿Rollins Band? Si has hecho los deberes, pequeño Punk, estos nombres deberían tan familiares para tí como los lunares que tienes en la cara. Si no te suenan, más vale que te pongas las pilas: eres como una silla con tres patas. Pero debes buscar esa información esencial en otra parte, porque hoy no va de música. Quizá otro día. Hoy va de palabra.

Mr. Rollins es un tipo
cabreado. Cabreado e intenso. Para nuestra suerte (y la de nuestra integridad física), canaliza toda esa energía de forma creativa a través de múltiples actividades. Escribe libros, hace programas de radio y televisón, actúa en películas, lleva una editorial, toca en bandas (bueno, ya no tanto)... y hace monólogos. Me eduqué en su faceta musical, y no fue hasta hace unos años que descubrí su torrencial producción hablada. Construida a partir de actuaciones en directo y lecturas (parciales o completas) de sus libros, el Rollins de los "Spoken Word" revela mútiples facetas del personaje, sobre todo uno de los aspectos menos conocidos de su personalidad: cabreado e intenso, sí, pero también increíblemente divertido. Repleta de anécdotas, comentarios y observaciones hilarantes, "Provoked", "A Rollins In The Wry", "Think Tank" y la serie "Talk Is Cheap" son un festín para el fan en el que le escucharás hablar largo y tendido sobre cómo es la vida tras los cuarenta, las mujeres, el infierno de Los Angeles (y sus autopistas), Kiss, la guerra de Irak, los niños, Hollywood, la ira, los Ramones... y por supuesto, George Bush. Esto a modo de somerísimo resumen, pues su incontinencia verbal hace imposible enumerar la cantidad de temas que tienen cabida en estas presentaciones. Rápido y cortante como un estilete, hace reir pero también pensar, y cuando se pone reflexivo resulta que también es un tipo sensible. ¿Rollins? ¿Sensible? Oir para creer: la descripción de sus experiencias en los slums de la India es escalofriante.

Muy recomendable resulta también "Eric The Pilot", dedicada esta a un solo tema: sus aventuras junto a Eric, piloto que se encarga de hacerle llegar a tiempo a uno de sus shows y personaje digno de estudio antropológico aparte. En otros registros se mueven "Black Coffee Blues", "Nights Behind The Tree" y "Everything", mucho menos vertiginosas y centradas en su faceta como escritor. Historias de ficción, en algunos casos musicadas (por Chris Haskett, Rashied Ali y Charles Gayle), interesantes pero sin el látigo vebal de sus monológos. Recomendable por la temática, no tanto por la ejecución, es "Get In The Van", en la que lee a velocidad de vértigo los diarios de gira que escribió entre 1981 y 1986. Durísimo relato sobre la vida en la carretera, con un poco más de énfasis hubiera sido el opus definitivo sobre Black Flag.

Saca el herrumbre a tu inglés y pon la máquina a funcionar. Más información en http://www.21361.com/

¿Qué sonaba? Perico Sambeat - Flamenco Big Band (Universal, 2008)

Brian Johnson se retira

Se veía venir, pero no deja de resultar chocante, Brian Johnson, vocalista de AC/DC desde 1980, anuncia que deja la banda despues de la gira Black Ice Tour. Se ve viejo, pero más viejos están los Stones y por ahí siguen haciendo el mono, con bastante menos dignidad que la banda de los australianos, cabe añadir. Esperemos que el poder de convicción de los hermanos Young le saque de sus trece y podamos disfrutar unos cuantos lustros más de su presencia escénica.

Brian, no nos dejes huerfanitos.
¿Qué sonaba? AC/DC - Back In Black (Epic, 1980)

Ecoalf: recicla esa botella

Fun & Basics es una empresa con sede en Madrid fundada a medidos de los 90 por Javier Goyeneche, un emprendedor para el que estilo y respeto hacia el medioambiente van de la mano.

Surgida como marca de diseño de bolsos y complementos, el éxito de sus primeras colecciones se ha visto empequeñecido por su mayor logro hasta el momento: la creación de Ecoalf 1.0, un tejido polivalente fabricado con botellas de plástico recicladas que es, a su vez, 100% reciclable. Sí, tejido (400 puntadas por milímetro cuadrado) producido en Taiwán a base de plástico, pasen y vean. Existen cuatro versiones, aunque de momento sólo Ecoalf 1.0 ha sido utilizado de forma intensiva en la producción de una colección de viaje (mochilas, trolleys, bolsos, etc.), actual estandarte de la marca. En la recámara del departamento I+D, versiones superiores (2.0, 3.0 y 4.0) con mayor variedad de texturas y diseños, con los que aumentar las posibilidades de diseño sin renunciar a la apuesta ecológica. El objetivo para 2012 consiste en que
el 80% de su fabricación sea producto reciclable.

¿Motivos para optar por Ecoalf? Abundantes para los que siempre tienen la cuestión ambiental en su agenda: libre de PVC, adhesivos biodegradables, completamente reciclable (desde las ruedas a la cremallera). El componente estético y funcional también es un punto a favor:
diseño muy atractivo, material muy ligero, resistente, flexible e impermeable. ¿Que te cansas de ella? No te preocupes: acércate a la tienda, entrégala y recibirás un descuento sobre la siguiente compra. Gran política de marca. Los precios, como casi todo lo reciclable, resultarán un poco más caros que los del equipamiento convencional, pero si lo tomas como una inversión en el futuro de tu/nuestro planeta sin duda merece la pena.

Información, contacto y catálogo de Fun & Basics

¿Qué sonaba? Mastodon - Crack The Skye (Reprise, 2009)

Electrodes & Wires. 2009.09.11 @ Maria Am Ostbahnhof.

Noche sorprendente. La elección, a juzgar por el cartel y la ubicación, hacía presagiar tormenta Techno... pero en lugar de chuletón como plato único tuvimos dieta variada y macedonia de sabores.

Torsten Pröfrock lleva lo suyo en el mundo de los sonidos sintéticos y minimales, ya sea en la escudería Chain Reaction (Resilent, Erosion, Various Artists) o en su propio sello DIN (Dynamo, Log). Actualmente ostenta titularidad en Monolake y se lo hace solo con T++ en directo, Dubstep puro sin cortar, pendenciero, aplicado al estándar de Reino Unido y aportando idiosincrasia Alemana. Están la profundidad, la densidad y los bajos semi-sólidos, pero también una inquietud rítmica emparentada con el Jungle en la complejidad de los acentos que hipnotiza. Si se quiere avanzar hay que poner las cosas difíciles y, aunque a veces cueste seguir sus requiebros, la experiencia es un grado que en el caso de este hombre garantiza calidad. Con métodos tan expeditivos, no sería extraño verle haciendo menear la cabeza a la tropa de East End londinense.

De Surgeon esperaba una sesión más opaca, más Techno, y aunque el británico sí le dio al óxido en la primera sección no tardó en desplegar la paleta de colores, mezclando negros con rojos, azules, amarillos y verdes, especialmente en un último tramo muy abierto y expansivo, casi House. Sigue jugando a la hibridación entre Techno y Dubstep, estrategia que funciona muy bien en las transiciones. Sólo en algunos momentos sacrificó la arquitectura en favor del artificio, hecho que se tradujo en un gran tono general aunque deslavazado en algunos momentos. Es la dificultad de abordar muchos palos, el resultado final se enriquece pero no siempre es fácil hacer que todo encaje. No cambió el rictus en toda la sesión, y se fue ovacionado por la parroquia, que huyó en desbandada. Chiquito en estatura, grande en planteamientos.

Al pobre Adam X le tocó lidiar con una sala medio vacía en la que sólo unos pocos fieles/zombies manteníamos la actividad. Pintaba bien su maquinaria Techno Industrial, pero la perspectiva de un larguísimo viaje el día siguiente nos hizo reconsiderar y retirarnos hacia Kreuzberg. Y es que desde Maria Am Ostbahnhof no se ve desde mi casa.

¿Qué sonaba? Technicolour Web Of Sound Internet Radio

The Allman Brothers Band - Woodstock & New York (Woodstock Tapes, 2007)

Dado que no abunda, siempre es gozoso acceder a material videográfico de los Allman. No pierdo la esperanza de que algún día, en algún arcón oculto, aparezcan grabaciones protagonizadas por la banda original (existen, lo sé, las he visto: Fillmore) de la suficiente calidad como para ser tenidas en consideración. Mientras tanto, nos apañamos con los "nuevos" Allman vía el archiconocido "Live At The Beacon Theatre" y este más reciente "Woodstock & New York". Reciente sólo en cuanto edición, dado que las grabaciones son bastante anteriores: 1994 la de Woodstock, 1990 la de Nueva York. La formación básica es la misma en los dos conciertos: Gregg Allman, Dickey Betts, Warren Haynes, Allen Woody, Jaimoe y Butch Trucks. Añade a Johnny Neel en el '90 y a Mark Quiñones en el '94 y ya lo tienes.

Enclavada en el festival que quiso recuperar el espíritu de la era hippie y acabó siendo pasto de su voracidad (y de las llamas), Woodstock presenta más de una hora de Brothers a la eléctrica, cocinando un repertorio fiel a los clásicos con alguna novedad puntual a cargo de Haynes. Suenan fantásticos, yendo de menos a más, pero transmiten un sentimiento de extrañeza que impide que se convierta en una actuación memorable. ¿Quizás comenzaban a desbordarse las tensiones internas que desembocaron en la expulsión de Betts? ¿Se echaba de menos a Neel? Se aceptan teorías.

Lo más interesante del paquete, New York. Grabadas para la MTV en la era de los famosos "desenchufaos", sufre del típico público pesado que aplaude cada dos por tres, pero ofrece una interesante visión de la banda por íntima y poco explorada. Oro puro, cuatro canciones en las que, ahora sí, suenan y actúan relajados, embebidos de la camaradería y el buen ambiente en el que se gestaron "Seven Turns" y "Shades Of Two Worlds". Eran una banda nueva, Haynes y Neel les dieron alas, podían con todo. Para mear y no echar gota. Claro que me pierde mi corazón de fan, de eso se trata, ¿no?

Eso sí, una pequeña advertencia: ambos conciertos parecen provenir de masters en video, por lo que la calidad de imagen está por debajo de lo esperable en la era digital. Y un tirón de orejas a los editores. Los Allmann merecen tratamiento deluxe, caballeros.

PD: infinitas gracias. Dr. Ignatius.

¿Qué sonaba? Debashish Bhattacharya - Calcutta Chronicles: Indian Slide Guitar Odyssey (Riverboat,2008)

Electrosonic 2009: el capullo y la motor city (Segunda parte)

Con el ojo aún caliente por la descarga del día previo (toma austeridad energética, toma sostenibilidad), despierto bañado en sudor bajo el extremo rigor estival burgalés. Esta debe ser la tierra más traicionera del estado en Agosto. El año pasado, castañeteando los dientes. Este, sudando a mares. Once de la mañana y ya pega más duro que Obús, así que dedicamos el día a la contemplación meditativa desde la lobera. ¿El showcase de Mobilee? ¡Pero si es a las cinco de la tarde! Yo no salgo hasta que se haga de noche...

Total, que aunque los del sello berlinés bien valen una insolación,
nos saltamos a Sebo K, Anja Schneider, la jefa de la escudería, y Pan-Pot. Para cuando arribamos a Fuentesblancas ya pasan las doce, y están en faena Ladytron, cuyos graznidos nos hacen huir despavoridos a pesar de los tirones de chaqueta, y un Maurizio Schmitz en piloto automático, así que optamos por calentar máquinas con Chema Nox en la pequeña pero coqueta carpa Electrosonic Experience. Este donostiarra es uno de los máximos exponentes de la electrónica en la zona norte, se le nota en la facilidad con la que comenzó a entrar en harina, sin aspavientos, con determinación, construyendo. Promete, mas no nos quedamos demasiado porque la motor city ya ruge en el escenario Burgos 2016.

Lo de Carl Craig es inexplicable. Referente en la segunda hornada de los señores del Techno detroitiano, ha editado discos bajo distintos alias de todos los estilos y en todas las marcas imaginables, es un remezclador espectacular, cuentan con él en casi todos los fiestorros de postín y sus DJ Mixes suenan como los ángeles, ahí está ese doble "Sessions" de 2008 para babear... sin embargo, sus sesiones siempre me parecen mediocres. O incluso muy mediocres. Esperábamos que en el Sonic nos cerrara la boca, pero no con paladas de arena. Alternó entre temas de corte muy actual y clasicismo: su toquecico minimal, un desarrollo central housero, muchos elementos que le aproximan al directo (jugueteó largo con su Roland) y algunos puñetazos finales, pero ni por esas. Frío y/o mental como él solo, me deja como a un Frigo Dedo ... marchando una de collejas, ahí te quedas carleras. También, ¡oh herejía!, pasamos de Jeff Mills y su "The Bells". Todos le hemos visto, a todos nos gustó, nadie quiere repetir. ¿Será porque lleva lustros haciendo la misma sesión? Para muy fanáticos. Eso sí, quien no haya experimentado a Mills que no se lo pierda, porque la sesión es realmente cojonuda. Aunque siempre sea la misma.

Emigramos a prados más verdes, el resplandor de un capullo desplegándose nos hace zumbar hacia la Ballantine's, hogar de Cocoon por un día. Frank Lorber aplica disciplina Tech House a la basca, que responde ufana aunque escasa. Se nota un pequeño bajón en la asistencia con respecto al viernes, es el peso de los MC3. Pero a Lorber le da un poco lo mismo y redondea una sesión de tan buen ver como las ninfas que le acompañan, divertida y fresca, sólo ensombrecida por algún que otro villalobismo. La tropa de Väth, ya se sabe: fiesta en el foso y el escenario, con todo lo que ello implica. Buena onda expansiva y ese sabor puramente Cocoon: el espíritu de Ibiza, muy populista, directo a los pies, para bailar hasta el alba. No inventa la rueda, sí hace que gire. Y sin apenas respiro Guy Gerber, que en su directo sigue una onda muy similar a Lorber, quizás un pelín más prog
resivo/expansivo, armado con Ableton (creo), sin variar demasiado la tónica precedente ni subsiguiente... escuela Frankfurt, tómalo o déjalo. Quizás a horas más tempranas apetezcan lecturas más cerebrales, pero a las cuatro de la mañana mandan los instintos básicos, la capacidad de análisis se echa a dormir, el instinto domina. El lobo eclipsa al humano. Aullidos varios y la concurrencia en aumento, se acerca el turno de Sven "Boom Boom" Väth, Mr. Party, The Hardest Working Man In Show(i)biz(a)ness. Uno de los más esperados tendrá que esperar. Antes, deuda histórica: Robert Hood. El padre de la Minimal Nation y fundador de, para el que suscribe, uno de los sellos referencia en la independencia musical mundial, Underground Resistance, requiere nuestras presencia. Hay que pagar tributo.

Llama la atención el aspecto de este Señor del Techno, el extremo opuesto de lo que suele verse en las fiestas (las de este tipo, al menos): talludito, elegante y sobrio, con traje, corbata y sombrero de paja, como recién llegado de Nueva Orleans. Clásico. La puesta en escena, mínima. El resultado, máximo, E-N-O-R-M-E. Sus temas son E-N-O-R-M-E-S, monumentos a unos Roland pero que muy viejunos, sintéticos pedazos de historia rescatados del mausoleo para llevarnos a principios de los noventa, finales de los ochenta incluso, a esa emoción que desborda todos aquellos discos clásico
s. Emoción sí, no olviden aquello del High Tech Soul que UR llevó a su máximo exponente. Directo en toda regla, con cortes entre canción y canción, única pega posible a un intenso pase para paladares fino. Si nos lo hace del tirón hubiéramos salido con los pies por delante. Dista mucho de vivir de las rentas (sigue activo, editando nuevo material y grabando excelentes sesiones) pero conjura las viejas esencias con todo el frescor del primer día. Y sin variar el gesto. Que le den un ministerio, ¿el del Soul, por ejemplo?

Con las caras desbordantes de felicidad, regresamos a La Ba
llantine's y finalizamos con Väth, que no defrauda. Otro que lleva lo suyo con la misma maturrana, pero a lo Bowie, reinventándose a cada paso, con un ojo en la mesa y otro en la pista. Sven, Sven, no sabes nada. Para muestra, un botón: en plena euforia colectiva se casca el disco-clasicazo "I Feel Love" y derrumba el edificio. Así de sencillo. Y si tiene que poner a Michael Jackson, pues lo pone (que no fue el caso) Sabe lo que nos gusta y nos lo da, así que ¿por qué arreglarlo si funciona? Ganando enteros en la proximidad y con toda la artillería desplegada (luces, láseres, espectaculares gogos y sonido prístino) nos manejó a su antojo, nos embrujó con su carisma. La receta es simple, pero, igual que con Hood, el resultado es máximo: tres días estuvieron rondándome las imágenes de esas dos últimas horas. Give the people what they want. Todos contentos. Sonrisas y abrazos. El sol, en lo alto. Final de Fiesta.

El año que viene, más. Mucho más. Allí nos vemos.


¿Qué sonaba? Orchid - Chaos Is Me (Ebullition, 1999)

Wir gehen nach Berlin!

La capital alemana recibe a la manada (esperemos que con los brazos abiertos) Volamos hacia allá mañana; esperamos regresar con las pilas bien cargadas y unas cuantas aventuras que me encargaré de relataros. Kreuzberg, Berlin Mitte, el museo de los Ramones, Berghain... ¡muchas opciones! Nos vemos a la vuelta.

¿Qué sonaba? HiM -Peoples (Bubble Core, 2006)

Electrosonic 2009: [-] es [+] (Primera parte)

Las cosas del transporte: por la mañana estás tan tranquilo en tu lobera, rodeado de idílica paz campestre, y por la noche lásers y estroboscópicas te deslumbran mientras unos señores armados con portátiles, cajas de ritmo y toda clase de cacharrería analógico-digital te llevan la cabeza de bombos gordos como elefantes. El contraste, las grandes cosas de la vida.


Tres años ya acudiendo a Fuentes Blancas (Burgos), el sorprendente enclave natural en el que se celebra Electrosonic, festival de música, arte y pensamiento electrónico. Sin ser un habitual en eventos electrónicos ya me he personado en unos cuantos, y a falta de probar en Monegros y el siempre aplazado Sonar (algún año de estos, sis), el Sonic es el que ha cautivado mi corazón lobuno. DJ's y artistas de primer nivel, oferta en constante ampliación, condiciones técnicas espectaculares (luz, sonido, montaje...), muy buen recinto y el plus de estar en medio del campo meneando los cuartos traseros. Este año, además, con lobera cedida por los adorables C&E, base de operaciones en la que pudimos cobijarnos del sol infernal que asoló Burgos a finales de Agosto.


Para el primer día, inicio inmejorable: recogida de llaves del cuartel general y comida en cuadrilla en una bodega de los campos burgaleses: chicharros a la brasa, ensaladas de la huerta y carne para terminar. Menú variadito y rico en proteínas para sobrellevar la noche y sus rigores. Despedimos a los anfitriones, reunimos a la manada, nos ponemos guapitos y enfilamos hacia la turbina. De entrada, esto cada vez es más grande, pero quizás no hay tanta gente como se esperaba: las cifras hablan de veinte mil personas, pero me da la impresión de que son unas cuantas menos. Nos hemos emparrado lo nuestro, ha costado conseguir las pulsericas (la organización peché peché en algunos aspectos, y el temblequito del que no llevó el DNI tuvo su punto gracioso) y ya vamos un pelín tarde, así que nos perdemos a Fatima Haji y a Radio Slave, que gira los últimos potenciómetros mientras exploramos el recinto. En Locura Open Air, escenario al aire libre dedicado al Schranz, Sven Wittekind comienza a aplicar disciplina aural de la buena, así que nos vamos al showcase M_nus y que salga el sol por donde quiera.


Como buenos festivaliers, no nos cuesta mucho acercarnos a las primeras filas: todo es cuestión de groove, meneo... y aprovechar los laterales. En escena, Click Box en directo: muy frescos estos brasileños. Si algo se le puede achacar a [-] es lo gastadas que suena la mayor parte de sus nuevas ediciones. Sin desmejorar la calidad, hay poca imaginación. Pero ahí están Click Box ofreciendo relevo, inventiva, frescura y diversión. A cuatro manos, ritmos por un lado y efectos por otro, retorcieron beats espirales, gomosos, con un punto gamberro que encantó al personal, enloquecido coreando "Berlin Shades" y desmelenando con "Peek A Boo". Ojito a este dúo maravilla si es que nos les sigues la pista ya.

Sin apenas interrupción, minimalmeister: Richie Hawtin. Mediático y polivalente, el flequillo de oro genera amores y odios a partes iguales, y no son pocos los que se la tienen jurada a él y a su sello por la tabarra minimalera que asola Europa desde hace un lustro. Tienen sus motivos: bastante despistado durante una larguísima temporada (desde "DE9: Transitions"), en algunas de sus sesiones, más que pinchar, parecía estar rellenando el perfil de Facebook o jugando al buscaminas. Pero el tipo es uno de los grandes, y después de los indicios de recuperación que dio en este mismo festival el año pasado había mucho interés en verle. Comienza en suspenso, poniendo los dientes largos a toda la carpa Ballantine's, sigue la intriga, la anticipación... y repentinamente todo estalla. Nos agarra por el cogote y nos barrena las orejas durante dos horas antológicas en las que desafía etiquetas y reclama su corona. Techno, Minimal, Electro, Acid, lisergia... un sonido expansivo y ululante, con voz propia, en constante adición y sustracción, cautivador, delirante, fiero. Elije superlativo: te quedarás corto. Richie volvió por sus fueros con dos horas de puro genio en las que muchos hemos visto un retorno a su personalidad más plástica y experimental. Rcicardo, te hacemos la ola y lo que haga falta.


Papelón para Marc Houle salir tras semejante aluvión de calidad. Como los bombos nos salen por las orejas vamos a tomar el aire y optamos por dejar el infierno Ballantine's temporalmente (las retinas hirven con tanta estroboscópica) para presentar nuestros respetos a Adam Beyer. Una debilidad personal desde el Aquasella 2008, debió llegar a Burgos con la pólvora algo mojada y ofreció un pase correcto sin más, muy lejos de lo que este sueco puede dar cuando está inspirado. Eso es lo que separa a los líderes del resto pelotón, amiguitos, que no dependen del día: lo clavan y punto. Volvemos a la Ballantine's y un lobo de confianza nos dice que el directo de Houle ha sido memorable, así que doble chasco. Me consuelo pensando que ya le he visto un par de veces.

Turno de Ambivalent, el último miembro de la familia M_nus que paseará por la carpa. Sorprende el sonido del neoyorquino por ser "luminoso" y con cierta querencia Pop, o todo lo Pop que puede resultar un artista de este sello, es decir, más cerca de Heartthrob que de F.A.L.S.E. Muy buenas melodías y amplitud de recorrido en una sesión para nada hermética, que apuntaba buenas maneras pero fue perdiendo interés paulatinamente durante la segunda hora. Y es que tanto minimal-ismo no es bueno, así que nos acercamos a ver qué andan haciendo Cristian Varela (uno de los principales promotores del evento) y sus asociados en la carpa principal, Burgos 2016. Y lo que hacen es poner a todos los technoheads por los aires, pero la manada no termina de engranar. O estamos viejos para estos rollos, o en el mundo abundan las influencias de Jeff Mills mal digeridas. Vamos recogiéndonos, fíjate que ya es de día y esta noche están los showcases de Mobilee y Cocoon, la cuadrilla Detroit y el esperadísimo Robert Hood... pero eso será en la segunda parte.

¿Qué sonaba? Pere Ubu - Dub Housing (Chrysalis, 1978)

El Cincho, cumbre de Las Siete Villas

Salimos de la guarida a media mañana, leves restos del perfume del estramonio aún perceptibles en el ambiente. Hacia arriba, el camino de Las Ánimas, con su ermita coronada por la inscripción que tantas veces me repitieron mi padre y mi abuela: "Para ir al cielo sólo hay un camino, la santa cruz del redentor divino". Supongo que por entonces no se estilaban las agencias de viaje. Nosotros seguiremos una ruta diferente para intestar más cerca de las nubes, sin acciones pías ni aviones de por medio, sólo a base de zapato. Nos dirigimos hacia el monte Cincho, 250 metros de piedra y tierra cubiertas por el famoso sotobosque de Félix, a medio camino entre las montañas y el mar. Pasé todos los veranos de mi infancia contemplando esta silueta que me parecía colosal, fascinado y aterrado al mismo tiempo por lo que ocultaba aquella ominosa, aparentemente impenetrable espesura. Los cachorros que nos acompañan tienen sensaciones parecidas: les delatan miradas expectantes escondidas tras sonrisas nerviosas.

Atravesamos la Mies de Hoz, un pequeño oasis llano y fértil en esta orografía plagada de desniveles. Antaño fue la huerta de Isla, hoy imperan los maizales, el pasto y el vallico. Pero aún quedan parcelas en las que medran pimientos, troncheras, cebollas y papas. Un vecino recoge tubérculos con el sombrero de paja calado hasta las cejas, convertido en una suerte de V invertida. "Apañar patatas" (expresión isleña) es pésimo para la espalda. Saludamos y continuamos ruta hacia los límites del bosque, comenzando la ascensión hacia Arnuero, centro político de la comarca e inicio de la ascensión. Animados por Marcos, el benjamín de la cuadrilla, optamos por la vertiente oeste, más rápida y dura. Eucaliptos, cabras y perros parcelarios, pero Lucas ni se inmuta. Debe ser el cachorro de Boxer con más temple que he conocido. Siete meses y tienes más paz interior que muchos yoghis de setenta años. Los perros nunca dejan de sorprenderme. El resto de la compañía intenta no pisarle las patas: anda un poco despistado y sus constantes husmeos le colocan en posiciones comprometidas a cada minuto.

Primeros resoplidos; la subida está jodida. Hay tramos del 43% de desnivel, que no está nada mal para un monte. No tenemos agua pero nos sobran ganas de coronar. Los ecasos huecos con perspectiva se abren a Bareyo y Ajo. Encinas, madroños y laureles conforman la vegetación, apoyada en una densa alfombra de aligustres, aladiernos y zarzaparrillas. Como casi todos los montes que conozco, el Hano (nombre oficial del Cincho) es un polvorín al que no le vendría mal un afeitado. Abundan las enredaderas y arbustos secos, una maraña impenetrable que hace difícil abandonar la senda. Si estuviera más limpio sería un paraíso para las setas... si los jabalíes dejasen alguna, claro. A todo esto, ya hace rato que hemos roto a sudar y se impone el sálvese quien pueda: casi mejor nos vemos arriba. Sorprendemos a una preciosa ardilla rojiza mascando ago, sale disparada en cuanto nos intuye. De las ginetas, musarañas y zorros ni rastro; no destacamos por nuestro sigilo y, ardilla aparte, sólo el canto del cuco revela que este es un monte vivo

En la cumbre, la panorámica que adorna el encabezado. El bosque sigue siendo muy denso, el suelo menos rocoso, y en un claro que no parece muy natural se eleva un excelente mirador de mortero que nos sitúa por encima del nivel de la vegetación. La compañía recupera el fuelle, las sonrisas ya no contienen traza alguna de nerviosismo. En días soleados puede verse Bilbao, o al menos la costa de Vizcaya. Como hoy nos ha salido un poco nublado, nos conformamos con otear Santander, a unos treinta kilómetros. El mirador está sorprendentemente concurrido, así que me monto una de guía turístico y le saco partido a mi dedo índice. "Allá el cabo de ajo, un poco más cerca Isla y cabo Quejo. Cruzando la marisma del Joyel, Soano y el monstruo en que se ha convertido Noja; Dueñas, Castillo y la carretera hacia Argoños y Santoña, más marismas... y Escalante, un pueblo que merece la pena visitar, sobre todo coincidiendo con las fiestas patronales: el año pasado, Barón Rojo (¡bien!); este, Los Inhumanos (¿ein?)". Como siempre, me disperso y termino diciendo sandeces de esta clase, así que enfilamos hacia la cara este para comenzar el descenso, más suave y largo, pensando ya en las otras bonanzas que nos reserva el día: una par de horas de playa y comida para familia y amigos a base de nécoras, fabada casera, pasteles artesanos y diversos licores artesanos también. Las copitas, "oficiales" con etiqueta e impuestos, pero muy ricas también. Normal que me prive esta tierra, ¿no?

Os dejo con un vídeo grabado una semana antes desde el mirador.



¿Qué sonaba? Jay Reatard - Matador Singles '08 (Matador, 2008)

Oooh, My Soul!!! La Explosiva Historia de Little Richard | Chris White

Excesivo. En el diccionario, junto a este adjetivo, debería aparecer la foto de Richard Penniman. Quizás la que ilustra la portada de este libro. Por que, con semejante cubierta, ¿qué puede albergar el interior? Una de dos: o un manual sobre cómo fabricar un teleñeco, o una de las mejores historias del Rock'n'Roll jamás contadas. Y les digo, aún estoy intentando dilucidarlo.

Olvida las narraciones al uso y el contenido hagiográfico, aquí tenemos un chuletón en crudo con hueso, grasa, solomillo y ternilla. Nada se queda fuera: ni en ensalzamiento de las virtudes ni la descripción de los peores defectos, ni los estallidos de genio ni el divismo más exarcebado. Charles White traza un completo repaso de la vida y carrera de Mr. P en el que si algo queda claro es que no existe separación entre persona y personaje, sino un solo y único Penniman, volátil, egocéntrico, vehemente, provocador, estrambótico, pecador por pensamiento, palabra, obra y omisión... bipolar como casi todos los humanos, pero en grado tan intenso que hace parecer a Elvis un monje cartujo.

La mala vida que daba a su familia cuando era un crío, los anodinos inicios en la escena R&B, la fisión nuclear generada de su unión con Bumps Blackwell y Specialty, el éxito y la opulencia, las orgías y la cocaína, la desinhibición sexual (homo y hetero por igual), las crisis existenciales que le mantuvieron buena parte de su vida basculando entre la religión y el rock'n'roll, entre su familia y sus fans, entre el showbiz y... bueno, el showbiz. Lo dicho, puro exceso en negro sobre blanco, narrado de forma amena y en primera persona, trufado de jugosas declaraciones del interfecto y sus muy numerosos allegados, que hará que devores las páginas en vertiginosa sucesión, casi tan vertiginosa como el endiablado traqueteo de su piano, casi tan achicharrante como sus característicos berridos. Oh Me! Oh My!

Oooh My Soul!!! La Explosiva Historia de Little Richard ha sido editado en España por Penniman Records.

¿Qué sonaba? Eric Dolphy - Live At The Five Spot Vol.2 (Prestige, 1961)

El lobo ha vuelto

Tras algunas semanas de sequía vuelve la bestia peluda, cargada de buenas vibraciones caniculares, aventuras estivales y energía rural. Aullidos y mordiscos para tod@s.

¿Qué sonaba? V.A. Trojan Reggae Duets Box Set (Trojan, 2004)

Woodstock: regreso a la granja de Yasgur

Cuarenta años después, Woodstock continua siendo objeto de devoción, estudio y debate. Su importancia dentro de la cultura Pop de la segundad mitad del siglo pasado no se cuestiona, y han sido muchos los intentos de abordar aquellos tres días, de paz, amor y música. Diversas películas, recopilaciones y documentales han abordado el tema, incluso se intentó conjurar de nuevo el espíritu del amor libre con un Woodstock versión 90's cuyo resultado final estuvo más próximo a Altamont. Fue cosa de aquella época, de aquel verano, no intenten darle más vueltas.

Una nueva oportunidad de rememorar lo allí vivido nos propone la discográfica reina de los box-sets, Rhino, que en estos días edita el que podría ser documento aural definitivo sobre el festival más mítico de la historia de la música. A saber: seis CD's con un envoltorio tan lujoso como informativo, enorme libreto cargado de fotografías, ensayos, datos (se incluye la lista de temas de TODOS los conciertos) y una fantástica crónica día a día, actuación a actuación, de Bud Scoppa que nos situa en el epicentro del show. Encargar la remasterización a Eddie Kramer, encargado de las Legacy Series de Sony, es toda una garantía de buenos resultados.

¿Y la música? Pues ya lo sabrás bien. Están absolutamente todos los que fueron alguien por aquella época, aunque no todos los que aparecieron en el festival: las actuaciones de The Band y Ten Years After siguen perdidas en el mar del tiempo. Una falta que no desmerece al conjunto, pues el listado de nombres quita el hipo. Las novedades con respecto a cajas similares es que la secuencia respeta el orden de aparición en el escenario, que tenemos un poco más de The Who (incluso el famoso incidente en el que Townshend le zumba con la guitarra a Abbie Hoffmann por subirse al escenario durante su actuación) y discursos, comentarios hilarantes entre tema y tema, advertencias sobre los ácidos en mal estado, Grace Slick con un trip impresionante y el naranja, la Creedence matando al igual que Johnny Winter, y los cierres extendidos de Butterfield Blues Band y Sha Na Na.

Así que prepara los cuartos, hippie, por que seguramente estamos ante una de las ediciones del año en lo que a cajas se refiere. Y es que (casi) toda esta música sigue pateando culos.

¿Qué sonaba? V.A. Woodstock - 40 Years On: Back At Yasgur's Farm (Rhino, 2009)

Preparados para la revolución

"Estad siempre listos, así cuando llegue el momento no tendréis que estar preparados" Stokeley Carmichael.

Activista incansable pro-derechos civiles, fue fundador del Black Panther Party y hasta el día de su muerte respondio al teléfono con la frase "¡Listo para la revolución!". Figura controvertida por su rechazo a la postura no-violenta de Martin Luther King y su apoyo a las formas dictatoriales de Ahmed Sémou Touré, primer ministro de Guinea que le apadrinó en su exilio al país africano, permanece el acervo popular como ejemplo de revolucionario airado al que el tiempo no fue capaz de limar los colmillos. Para los musiqueros, un detalle: estuvo casado con Miriam "Mama Africa" Makeba.

¿Qué sonaba? >Pony Bravo - Si Bajo De Espalda No Me Da Miedo (y Otras Historias) (Autoeditado, 2008)

El mensajero del Bayou

Abuelito, abuelito, ¡cuántas ganas tenía de verte! Sé que tienes muchos hijos y nietos repartidos por el mundo, y que es difícil seguir todas sus aventuras, así que he pensado contarte las mías para que vayas un poco más informado en estos tiempos tan desinformados en los que vivimos.

Fue gracias a un viejo amigo, Mr. Gibson, y hace mucho, mucho tiempo, más o menos cuando andaba por la facultad, que comencé a saber de tus andanzas. Por entonces no te asocié con mi familia, pues estaba más inclinado hacia las vísceras y los aullidos descontrolados que hacia los hacedores de canciones y las esencias pantanosas... cosas de la edad, ya se sabe. Con el tiempo, igual que el limo primordial va tragando poco a poco todo lo que encuentra a su paso, así se fueron tragando mi cabeza tus canciones. Y llegó un día en el que dije, ¡a tomar por el culo los aullidos! Y aunque seguí siendo lobo, decidí que prefería morder a aullar, el agua clara al calimocho; y me sumergí en tus historias de ríos verdes, de chicos pobres y garajes, de péndulos y carnavales... bastante buen legado para tratarse de tres años de trabajo.

Desde entonces... no mentiré, yayo: no te había seguido la pista. Últimamente me tenían sorbido el seso los rayos láser y el código binario, pero gracias al detallazo de otro hermano y también nieto tuyo, Frank Gasolina, conseguí billete a tu encuentro. Hacia el calor, los laberintos y un río marrón, no verde.

Puede que ese fuera el único detalle fuera de orden. Por lo demás, te vi bien, yayo. Muy en forma, ya me explicarás cómo lo haces. Y muy cerca de tus hijos e hijas, nietos y nietas, próximo al calor de la gente como próximas son tus historias, tus melodías. Creo que por eso nos llegan: por que son de la gente, para la gente. Por ahí leí que escribiste una canción para todo el mundo, y no creo que fuera exagerada la afirmación. Dos horas escuchando tus historias, hubiéramos estado toda la noche. Incluso las más recientes sonaban como los cuentos con los que nos llevaste a dormir tantas veces. Lástima que las de amor sigan sin salirte. Yo te animo a insistir, pero no sé si será esa tu naturaleza, la verdad. Mejor cuando nos hablas de la conmoción del rock & roll o de cómo te quedaste atascado en Lodi aquella vez, de que a veces hay lunas que traen malos presagios y de cómo se siente alguien que nació en el Bayou... y sí, creo que todos deseamos que fuera cierto, que el sueño se hiciera realidad. Se agradecieron los buenos escribanos que ayudaron a embellecer tu caligrafía, la colección de guitarrones con las que subrayabas los pasajes importantes y el postre a base de melocotón.

Yayo, vuelve pronto y nos cuentas más historias, nos reuniremos en torno a la luz de la llama y te escucharemos embelesados, saltando, bailando, aullando a la oscuridad, convirtiéndonos en aleteantes, brillantes criaturas de la noche, sobrevolando el espacio que separa lo terrenal de lo infinito.

Gracias por hacer fácil lo difícil.

Casting

La sala de espera resulta típica: iluminación neutra, colores pastel, una mesa baja de metacrilato sobre la que se amontonaban ejemplares atrasados de Pronto, Diez Minutos y Todo Coches, dos sillas de estructura metálica tapizadas en un tejido verde que quizás algún día fue alegre. Poco halagüeño para tratarse de una productora dedicada a producciones audiovisuales alternativas. Sólo un detalle curioso: una de las sillas está ocupada por un geranio. Un geranio natural.

Paciencia, el presupuesto no debe ser holgado, no juzgues por las apariencias, lo importante es que te han escogido para ser el cincuenta por ciento del plantel actoral. Por fin un montaje en el que poder demostrar lo que valgo, ¡de Mrozek ni más ni menos! Con el currículum que da hacer teatro del absurdo polaco. De esta me llama Almodóvar, fijo. O Amenábar. Y lo del geranio tiene su gracia: el toque alternativo, sin duda. Artistas. Deberíamos ser patrimonio de la humanidad y estar subvencionados. ¡Qué triste sería la vida de los administrativos, los funcionarios, los taxistas sin nosotros! No tendrían el brillo, la luz, el arco iris de nuestro talento para iluminar sus vidas opacas. Sí, sin dudas los artistas somos importantes. Y de entre todos los artistas, los actores debemos ser tenidos en la más alta estima. Damos vida a esas meta representaciones de sus sueños, ambiciones, anhelos y deseos más oscuros. Realizamos sus fantasías, convertimos los sueños en experiencias reales, encarnamos a los héroes que siempre desearon ser. Les proporcionamos alguien en quién creer. Acercamos a su mente la posibilidad la posibilidad de convertirse en ese alguien en quien creen. Qué grandioso trabajo el de actor, qué enorme responsabilidad y placer su ejercicio.

Una voz rompe tan graves meditaciones: ¿Sabes ya qué personaje vas a interpretar?

Al fin, mi compañero. Pero... la puerta no se ha abierto, sigo solo. ¡Ah! debe ser una novatada, una introducción al modo de trabajo alternativo. ¡Qué gracejo, qué inventiva! ¿Quién?...

Aquí, junto a ti. La voz surge del geranio. El geranio que descansa en la silla. Te lo pregunto en serio, ¿sabes ya qué personaje vas a interpretar? A mí no me han dicho nada de momento pero, como la obra sólo tiene dos personajes, he pensado que si tú sabes cuál te corresponde, a quién interpreto yo cae por su propio peso.

Un momento, un momento... esto tiene que ser una broma. Vamos a ver, ¿dónde está el micrófono?

Supongo que los micrófonos nos los darán durante la gira si actuamos en teatros de gran capacidad, porque resulta difícil proyectar la voz en un local como El Real sin un megáfono o algún dispositivo electrónico similar. Mi profesor de interpretación me insiste mucho en que proyecte, pero al no tener cuerdas vocales resulta difícil, la verdad. ¿Tú proyectas bien? Quizá deberíamos trabajar juntos fuera de los ensayos para nivelar nuestras voces. Sería espectacular actuar en El Real, ¿verdad?

¡Pero qué cojo...! A ver, el gracioso del micro que se deje de pamplinas. Que soy un actor, hombre, este es un trabajo serio... esto es arte. ¿Acaso se creen que voy a compartir escena con un vulgar Geranium Phaeum? ¡Esto es un escándalo!

Me gusta tu carácter, compañero, eres muy mercúrico. Creo que habrá buen química en el escenario. Yo hasta ahora he tenido muy buen química con mis compañeros de escena, será porque estoy acostumbrado a los procesos químicos... ya sabes, la fotosíntesis, extraer nutrientes de la tierra, esas cosas. Cosas de plantas.

Un momento, ya comprendo... es una prueba, una prueba para ver evaluar mi capacidad actoral. El actor debe ser un camaleón, capaz de improvisar y enfrentarse a la ausencia de guión. Pues se van a enterar estos de lo que vale un Stanislavsky. Disculpa mi desazón anterior, compañero, pero resulta sorprendente encontrar a una Magnoliopsida en el mundo del teatro. Jamás estuve en situación semejante, de ahí mi ánimo perturbado. Pero ya estoy más tranquilo, aunque no menos perplejo. ¿Cómo te decantaste por el mundo de la actuación?

Disculpa, ¿puedes repetirme la pregunta? Es que hablas un poco raro y no te entiendo muy bien. ¿Eres extranjero?

Se trata sin duda de un vegetal, qué entendederas más cortas. Que por qué decidiste ser actor.

¡Ah! La necesidad. Yo aspiraba a una vida tranquila de geranio: mi terracita, mis tardes al sol, que me regasen de vez en cuando y quizás, algún día, tener un esqueje, o puede que dos. Vida sencilla, vamos. Pero aún pidiendo poco, en casa apenas se ocupaban de mí, y rara era la semana en que recibía los mínimos cuidados exigibles. Mi ración de líquido se reducía en ocasiones a la orina del gato, que muy ufano descargaba sobre mis raíces el contenido de su vejiga. ¡Si hubiese tenido brazos, o manos... un pulgar al menos! Pero el drama de las plantas es carecer de órganos diferenciados, y nada podía hacer para evitar el envenenamiento al que me veía sometido.

Dios mío, ¡qué vejación! ¡Qué atrocidad! ¿Y tus amos?

No parecía importarles demasiado mi suerte, por lo que un día decidí escapar: aprovechando unas ráfagas de viento anormalmente fuertes, salté desde el balcón y puse el tiesto en el mundo... con tan mala suerte que aterricé sobre la cabeza de un viandante que, claro, falleció en el acto. ¡No se podía haber muerto cinco pasos antes! Lo bueno es que mi naturaleza vegetal me impide albergar sentimientos de remordimiento o culpabilidad, por lo que el hecho en si no me afecta, pero sí lamento haber aportado argumento a esa leyenda urbana tan extendida que reza "sales cualquier día a la calle, te cae un tiesto en la cabeza y te quedas tieso". Eso no pasa, no pasa digo.

¿Quién puede culpar de un hecho tan desgraciado a una simple planta? El oxígeno, el aire, ese asesino silencioso que mata sin balas, oxidándote, arrugándote. ¡Ah, desalmado malandrín, cómo se nota que eres inorgánico! Pero continúa, por favor, tu historia me tiene en vilo.

Total, que me vi como un geranio huérfano, sin medio de subsistencia, yaciendo junto a un cuerpo descalabrado que se enfriaba por momentos... tenía todas las papeletas para terminar en un cubo de basura. Repentinamente, un giro del destino: el viento, aún fuerte a pesar de estar ya a ras de suelo, arrastra hasta mí una hoja forrada de celofán. Casting para Cinco Horas con Mario, de Miguel Delibes. Se buscan actores para montaje alternativo. Se ofrece manutención y participación en la taquilla. No sé qué es Casting, ni Delibes, ni montaje, pero sí entiendo qué es manutención. Si voy quizás me den agua. Tampoco supone mucho gasto mantener a una planta, ¿no? Un chorrito de agua, un poquito de sustrato, quizás un tiesto nuevo... un tiesto con base. En fin, me presenté al casting y me seleccionaron para interpretar a Mario, cosa que hice con extrema convicción y, notable éxito de crítica y público. Conseguí un agente, que es un señor que se encargar de que me sigan echando agua y sustrato, y él me busca trabajo. Yo sigo aspirando a mi terracita y mis tardes al sol, pero de momento esto de la actuación es lo que hay, se me da bien y no me disgusta, así que...

Fascinante peripecia. Disculpa mis recelos anteriores y choca esa rama. ¡Estaré encantado de trabajar contigo!

Y tú, ¿por qué decidiste ser actor?

Bueno... fuera del escenario todo es imprevisible, inhóspito, caótico, carente de estructura y de ritmo, ¿sabes? Nunca está claro qué va a pasar, y eso me estresa mucho. Así que seguir un guión me aporta seguridad: para mí es fundamental saber cómo acaba la historia, conocer la frase que viene a continuación, reflexionar sobre la forma en que la pronuncié y tener la oportunidad de repetirla en la misma situación buscando la entonación, la inflexión adecuada, mejorarla, alcanzar la perfección en el gesto, en la expresión. Eso, y las cachondas que van a los estrenos.

¡Oh!... comprendo.

El geranio se arrellanó en la silla, acongojado. Un neurótico. Una geranio y un neurótico. Fracaso en taquilla asegurado. Tendría que hablar con su agente. Y con el director de Casting. Su equipo estaba haciendo un trabajo de mierda.


¿Qué sonaba? Iannis Xenakis - Persepolis (1971) (Asphodel, 2002)


¿Vives o estás vivo?


"Aquellos que están apartados y en la inercia viven en casa como en un sepulcro. En el mármol del umbral, en lugar de su nombre, se podría escribir: anticiparon su muerte" Séneca, de Cartas A Lucilio (s. I d.C.)

Nacido en el siglo I a.C. como ciudadano romano en la localidad Bética de Corduba, actual Córdoba. Su filosofía de la enseñanza se basaba en la educación para la vida, no para la escuela. Humanista en grado sumo y defensor a ultranza del hombre como un ser social cuya realización se fundamenta en la convivencia y la cooperación con sus semejantes.

Bye bye, La Salle

No por esperada menos triste, al menos para el que suscribe: la residencia del Colectivo de Músicos de Salamanca en el histórico edificio de La Salle se da por finalizada.

Los anteriores inquilinos por derecho se mudan, y a los músicos nos dejan en la calle. No se puede garantizar la seguridad de los locales, no existen nuevas dependencias disponibles o asignadas. Lo único que tenemos es la promesa del ayuntamiento de ceder un nuevo espacio cuya ubicación y fecha de entrega son incógnitas. Quizá dentro de un par de años. Las bandas, mientras tanto, debemos recoger los bártulos e irnos con la música a otra parte. Y esperar a que algún iluminado del ayuntamiento comience a hacer las cosas con cabeza, planificar un poquito las actuaciones y tener en cuenta todas sus posibles ramificaciones.

Atrás quedan el entrañable 21, horas de ruido, camaradería, risas, ilusión, gambazos, temazos y buenos ratos, nunca malos. Se echará de menos, pero me lo llevo conmigo. Un abrazo desde aquí a todos los que han formado parte de su historia de forma estable o esporádica, a los que respondían con una sonrisa nerviosa a aquello de "llévate los tapones" para comprobar después e in situ que, efectivamente, no era coña. En especial, un abrazo enorme a mis compañeros de octanos por todo el sentimiento. Eso era una banda, nenos.

¿Y ahora? Habrá que tomárselo como un nuevo principio, la posibilidad de encontrar nuevos horizontes, experiencias y acompañantes con los que seguir disfrutando de eso que
a uno tanto le llena y que, para bien o para mal, lleva en la sangre. Así que ya saben, "batería en paro busca banda", y a seguir con la espada en alto.


¿Qué sonaba?: The Fly Rite Boys - Big Sandy Presents The Fly Rite Boys (Hightone, 1998)

Sed de Mal (Orson Welles, 1958)

En los rigores veraniegos cordobeses, se pasa sed. Sed y calor... pueden convertir cualquier acción en una experiencia de hipnótica y serpenteante pesadez. En estas reflexiones andaba sumido el lobo cuando se abrió en su memoria un pequeño cajón reservado a algunas de sus visiones. Sol, temperatura y sequedad: caldo de cultivo perfecto para cactus, personajes extremos y relatos negros.


La historia del cine está plagada de escenarios similares, a los que los guionistas han sabido sacarle muy buen partido. La historia va más o menos como sigue: es verano de vete tú a saber qué año (esa memoria que siempre me traiciona), llego a mi casa con Orson Welles capturado en analógico VHS pirata ("grabado" decíamos). Hace tiempo vi "Ciudadano Kane" y me pareció un coñazo supino, pero la tarde se plantea aburrida y el video parece la única opción. Meto la cinta y pulso el play. Rayas horizontales, tracking manual. Títulos de crédito, música cautivadora (Mancini), un plano eterno y muy complicado inicia el viaje. Paso los siguientes ciento y pico minutos pegado al sofá. Títulos de crédito. Rebobino. Pulso el triangulico y Mancini de nuevo, el plano secuencia, el estallido del coche... así hasta tres veces. La única vez que he visto una película cuatro veces seguidas.


Ignoro los motivos. Quizás ese blanco y negro, esa atmósfera malsana. La corrupción. Ese Vargas (Charlton Heston) consciente de que todo apesta en este caso, deambulando entre falsas pistas y corruptelas, luchando contra una marea de mierda que parece imposible de limpiar. O Quinlan (Orson Welles), el poli cabrón por antonomasia y uno de los malos definitivos de celuloide, protagonista de algunas de las escenas más malsanas y abusivas del film. Tal vez Susan (Janet Leigh) esposa de Vargas y víctima propiciatoria de Quinlan, sometida a un permanente estado de estupor, como si acabara de recibir un golpe brutal en la cabeza. La anacrónica pero memorable aparición de Tanya (Marlene Dietrich), la pitonisa fumadora, junto a Susan los únicos rayos de luz en un ambiente mortecino, polvoriento, funesto. Sin duda la fotografía de Russell Metty, mago impresionista capaz de plasmar en fotogramas las barrocas composiciones de Welles, dotando a escenografía y personajes de proximidad, dándoles casi olor, sabor...

Película negra hasta el delirio, esa atmósfera entre la alucinación y la pesadilla en la que se desarrolla posee todo el atractivo del lado oscuro, la perversa cualidad que convierte al film-noir, que dirían los franco-pedants, en una de las formas mayúsculas del cine. No sé si es puro Welles, pero sí es seguro que “Sed de Mal” es puro cine. Gran Cine. Del que te pega a la butaca como una presión de 10G’s.

A modo de curiosidad, decir que esta fue la última producción estadounidense de Welles. Poco después de concluir el rodaje el amigo Orson es "desvinculado" de la película, que termina de montarse sin su participación. Así que manda a tomar vientos al stablishment hollywoodiense y se muda a Europa, no sin antes remitir a Universal un grueso memorándum de 58 páginas en el que da instrucciones muy precisas sobre cómo debía ser el montaje final (aparte de ponerles de vuelta y media, supongo). Genio y figura. De ahí que existan varias versiones del clásico. Localices la que localices, ten por seguro que estarás viendo una auténtica joya del séptimo arte. Palabra de lobo.

Cacerías en Córdoba

El lobo, ser de espíritu errante e inquieto por naturaleza, detectó en una de sus correrías aromas del bayou en las normalmente secas llanuras andaluzas. Atraído por tan raras fragancias, accedió una vez más a vestirse de hombre para, disfrazado bajo la apariencia de un inofensivo bípedo lampiño, penetrar en uno de esos remolinos de caos circulatorio, luz eléctrica y vegetación asfixiada a los que los humanos llaman ciudades. Cruzando un río color lodo, entró en la ciudad de Córdoba.

Edificada sin orden aparte, la parte antigua de Córdoba es una red de callejones, pasillos y pasajes en la que ni con todo el poder de sus lupinos instintos fue capaz de orientarse durante las primeras horas. Tras localizar la lobera, un corto paseo en busca de la cena acabó conviertiéndose en un ir y venir que le acercaba a mezquitas, facultades, escuelas de artes y oficios y danza, calles sin salida, terracitas chill-out y diversas plazas, y que no concluyó hasta las 3:30 de la madrugada, con las patas y el orgullo un tanto machacados.


Las exploraciones del día siguiente revelaron una cara más amable y luminosa de la ciudad, rica en contrastes y rincones a conservar en la memoria. También despertaron los recuerdos de la noche previa, construyendo una mapa mental que pronto le ayudaría a probar junto a varios miembros de manadas vecinas deliciosas recetas locales (Salmorejos, Fritadas de Pescado, Flamenquines y Alhambras congeladas), visitar sinagogas, alcázares, y palacios, sentir el aroma de los naranjos los y tés al limón... y sufrir el CALOR, esa densa capa aire hirviente que convierte a la ciudad en un horno de crematorio y al patio en un oasis urbano.

¿Un sitio? La plaza de La Corredera y sus benditas terrazas. ¿Un detalle? La multitud de fuentes, brocales y pilas sin las que no hubiera sobrevivido. ¿Un consejo? Vayan en primavera o llévense el parasol.

Por cierto: con la noche llegó el emisario del bayou, y con él el delirio de miles de criaturas eléctricas... pero eso ya es otra historia.